CHIAPAS. Con vehículos blindados, jeeps, drones, aeronaves y un despliegue por mar, tierra y montaña, el Ejército de Guatemala reforzó ayer su frontera con México para evitar el paso del crimen organizado.
Como parte de la operación "Cinturón de Fuego", los soldados guatemaltecos, los kaibiles, se desplegaron por los más de 300 kilómetros de frontera, desde el Río Suchiate en el sur de Chiapas hasta el Municipio de La Trinitaria.
"Este es un punto histórico, la barra del Suchiate (del lado mexicano), donde desarrollamos patrullaje terrestre y aviones militares", dijo el Coronel Juan Ernesto Celis, que forma parte de la "Brigada de Operaciones para Montaña", mientras un puñado de militares y kaibiles se desplegaban frente al Océano Pacífico.
"Estamos preparados al 100% para enfrentar a los cárteles mexicanos, ahora tenemos vehículos blindados que construimos artesanalmente y que usamos anteriormente en el conflicto armado interno de Guatemala (1960-1996)" y que hoy forman parte de la operación táctica en frontera sur", señaló el teniente, Félix Roberto López
Este operativo, que se lleva a cabo de manera indefinida y las 24 horas del día, forma parte de una estrategia de seguridad reforzada en la región.
En este esfuerzo, las Fuerzas Armadas mexicanas también colaboran del lado de su territorio, extendiendo la vigilancia a las regiones de Petén, Huehuetenango y San Marcos.
Con el apoyo de vehículos blindados, soldados de ambos países recorren los puntos estratégicos para garantizar el control fronterizo y la seguridad en la zona.