CAMPECHE. Más de 200 trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Hecelchakán, liderados por su dirigente Juana María Brito Chi, marcharon este jueves por la calle principal de esta ciudad y se plantaron frente al Palacio Municipal en demanda de ser escuchados por el presidente municipal, Cevastián Yam Poot.
Los manifestantes exigen la reinstalación de 120 empleados que fueron despedidos el pasado 1 de octubre de 2024, además del respeto a sus derechos laborales.
Entre sus principales reclamos se encuentra la solicitud de que cesen los recortes salariales y la falta de diálogo por parte de la administración municipal, que no se da desde noviembre pasado, porque existe una cerrazón de la autoridad municipal.
Los inconformes están encabezados por Juana María Brito Dzib, delegada sindical, quien ingresó a las oficinas de la Comuna, pero no encontró al alcalde. Como medida de presión, los manifestantes cortaron la energía eléctrica al edificio.
Según algunos trabajadores de confianza, acusaron que la delegada sindical es pariente del ex presidente municipal, quien hizo argucias legales para engrosar la nómina del ayuntamiento y meter a sus trabajadores más cercanos, a pesar de que muchos sólo tienen tres y seis años en la administración municipal. “Esto es lo que no permitió su ingreso”, denunciaron.
Los trabajadores desempleados se dijeron ser unos 200, no acreditaron su puesto laboral, ni su número de empleado asentado en la dirección de Administración del Ayuntamiento, y tampoco pudieron demostrar la antigüedad señalada. La delegada sindical sólo comentó que son 200 los desempleados, pero al principio, durante el primer conflicto, habían dicho que eran 125.
El secretario general del Sindicato de los Tres Poderes, José del Carmen Urueta Moha, ha sido señalado por presionar a las autoridades municipales con manifestaciones y toma de inmuebles debido a la cercana actualización de los contratos colectivos, y en este caso, de meter a los 125 trabajadores que recientemente eran de confianza.
En sus redes sociales, el alcalde denunció que son 120 sindicalizados nuevos de José Dolores Brito Pech, ex alcalde que según los ingresó de manera ilegal, y el resto están siendo sobornados para manifestarse aún y cuando se han respetado los derechos laborales por lo que continúan una controversia laboral, señaló.
Finalmente, también señalaron que existe la sospecha que el Sindicato de Urueta Moha vendió la idea a los ex empleados de poder meterlos como trabajadores sindicalizados, pero a cambio de una cuota de 25 mil pesos, es decir, vendieron las plazas.