TABASCO. Ante el final de las fiestas decembrinas y el recibimiento del año 2025 aumentaron las ventas de los artículos que se emplean en los rituales para tener un nuevo año esperanzador, aseguró la locataria del mercado público "José María Pino Suárez", Fabiola del Carmen Tosca, comerciante de productos esotéricos.
“Sí han aumentado los artículos relacionados con la prosperidad y la abundancia”, reveló a Sintexto.
Sobre cuáles son los artículos y la manera en que hay que utilizarlos, relató que los productos más vendidos "son las pulseras de inicio de año, las veladoras de 12 meses que se llevan a bendecir con agua bendita en la iglesia, y los borregos de la buena suerte que se ponen detrás de las puertas".
Otros de los tratamientos especiales para hacer rituales, son las semillas de la abundancia, veladoras de manzana doradas que, junto con las veladoras de los 12 meses, están probadas que cada día primero de cada mes se encienda una luz que ilumina el principio del año, explicó la vendedora.
“Todo esto es para borrar energías negativas, para la protección, para la buena suerte, la abundancia, las velas, por ejemplo, se queman y se ponen a serenar bajo la luna, las escobas de canela es la misma función, pero se barre la casa para atraer la abundancia", reveló.
Sin embargo, al insistir si podría comentar algún caso relacionado con los productos, se limitó a decir que existen varios, pero eso es parte de las creencias y la santería.
La ciudadana tabasqueña explicó los rituales más comunes, como las lentejas que arrojan como símbolo de prosperidad, el encender velas pidiendo los deseos o también al comer las doce uvas.
“Me gusta tener fe o esperanza de que algo bueno sucederá en el año nuevo; como a mí me gusta viajar, cuando dan las 12 de la noche salgo con mis maletas hacia la calle y regreso con la finalidad de atraer vuelos”, expresó Fabiola Córdova, trabajadora y madre de familia.
También explicó que en otros años se ha aventado lentejas así misma para atraer prosperidad, después levantarlas con la mano, y recalcó que no hay que barrerlas.