TABASCO. Alrededor de 88 mil 856 ciudadanos de Tabasco son analfabetas, de los que más de 25 mil se ubican en los municipios de Centro y Cárdenas, informó la directora del Instituto de Educación para Adultos de Tabasco (IEAT), Ana Silvia Fuentes Falconi.
Precisó que la mayor tasa de personas adultas que no saben leer ni escribir se concentran en el municipio de Centro con 15 mil 704, seguido de Cárdenas con una cifra de 10 mil 100 personas.
A estos le siguen Comalcalco, con 8 mil 800; Huimanguillo, con 9 mil 722; Macuspana, 6 mil 255; Cunduacán, 5 mil 395; Nacajuca, 5 mil 652; Centla 4 mil 86; Paraíso, 2 mil 320; Jalpa de Méndez, 3 mil 180; Balancán 3 mil 564; Tenosique, 3 mil 471; Teapa, 3 mil 517; Tacotalpa, 2 mil 411; Jalapa, 1 mil 579; Jonuta, 1 mil 835; y Emiliano Zapata con 1 mil 265 personas.
Este viernes, con la finalidad de reducir el 4% del rezago educativo que tiene la entidad, el IEAT presentó la primera jornada nacional de incorporación para la alfabetización y enseñarles a personas a leer y escribir, misma que se desarrollará los días 21, 22 y 23 de marzo en todo el estado.
“Tenemos una meta de incorporar a 2 mil 600 personas al nivel de alfabetización” dijo Fuentes Falconi.
Explicó que en el estado a nivel primaria hay un rezago de 174 mil 746 personas mayores de 15 años, además de otras 253 mil 286 a nivel secundaria; sin embargo, dijo que para que una persona pueda alfabetizarse requiere de cuatro meses de enseñanza como mínimo.
Además, apuntó que independientemente de la estrategia nacional, no han dejado de atender los tres niveles educativos; “la persona que demuestre interés en aprender en el instituto, se apoya con su material educativo gratuitamente”, añadió.
Al entrevistar a Belén Alegría, de 16 años de edad, quien recibió uno de los 10 paquetes entregados con libros, cuadernos y lápices, señaló que se sentía muy contenta de poder iniciar sus clases para aprender a leer y escribir
“Si quiero aprender a leer y escribir aunque ya esté un poco grande”, mencionó y compartió que debido a un incendio que sufrió en la casa de sus padres, ya no contaba con papeles para inscribirse en las escuelas. A raíz de un censo, se le invitó a participar en las jornadas del IEAT y se le orientó para tramitar sus documentos nuevamente.