CHIAPAS. En víspera del 31 aniversario del alzamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el subcomandante Marcos afirmó que las comunidades de este grupo no se van a doblegar ante las fuerzas de seguridad ni el crimen organizado, en medio de la creciente violencia que azota a Chiapas.
El EZLN inauguró la Primera Sesión de los Encuentros Internacionales de Resistencias y Rebeldías, un evento que convoca a líderes, activistas y académicos de diversas regiones para reflexionar sobre los desafíos sociales y políticos de nuestro tiempo.
El Capitán Insurgente Marcos inaugura la Sesión de los Encuentros de Resistencia y Rebeldía, desde San Cristóbal de las Casas.
El encuentro, que se desarrolla del 28 de diciembre al 2 de enero, combina debates profundos y actividades culturales en sedes clave como Cideci-Unitierra y el Caracol de Oventik.
En las primeras jornadas, mesas de análisis como “La tormenta: el crimen, el verdugo y las víctimas” contaron con la participación de pensadores como Jorge Alonso y John Holloway, además de líderes zapatistas como el Subcomandante Insurgente Moisés. Estas discusiones abordaron los retos actuales en México, la construcción de autonomías y las lecciones históricas de los movimientos de resistencia.
El evento no solo busca articular una respuesta crítica a los problemas globales, sino también resaltar la fuerza de la cultura zapatista como un ejemplo de esperanza y dignidad. El festival cultural en Oventik promete ser un cierre vibrante, con presentaciones artísticas y mensajes de unidad desde los Caracoles zapatistas.
Durante el encuentro "Resistencia y Rebeldía" dentro de las actividades conmemorativas del levantamiento del EZLN en Chiapas, Marcos repasó la lucha de los pueblos zapatistas que llegó hasta la Ciudad de México el 1 de enero de 1994 y aseguró que su resistencia se mantiene inquebrantable frente a las constantes amenazas que enfrentan.
"Con esta abreviada historia, ¿ustedes de verdad creen que las comunidades zapatistas se van a amedrentar por el silencio, las calumnias, las redes sociales, el crimen desorganizado, la Guardia Nacional, el Ejército federal, la Marina, los paramilitares, los criminales, las pandemias, los desastres naturales, Trump, Putin, la 4T, el olvido, el desprecio, la mentira?", planteó Marcos.
Asimismo, afirmó que “la generación 94”, en referencia a quienes se alzaron en armas hace 31 años, es la misma que en 2004 advirtió lo que se confirmaría en el periodo 2018-2024 bajo el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Y es que, en ese entonces, López Obrador se perfilaba como candidato y, según Marcos, representaba una continuación del sistema político tradicional, sin atender las demandas fundamentales de los pueblos indígenas.
“La (misma generación) que en junio de 2005 convocó con la sexta declaración de la Selva Lacandona, la que desde entonces es atacada y calumniada por el progresismo”, continuó Marcos.
Cárteles de la droga ganan poder
Por su parte, Carlos González, fundador de la Red de pueblos indígenas, denunció el creciente control de los cárteles del narcotráfico sobre territorios que anteriormente estaban bajo el control de comunidades organizadas.
Fue así que destacó cómo, en varias regiones del país, entre ellas Chiapas, Guerrero y Michoacán, los comisariados ejidales o de bienes comunales se ven obligados a mantenerse en el poder debido al respaldo de los grupos criminales.
Advirtió que esta situación no sólo afecta a las comunidades locales, sino que también agrava las tensiones y las confrontaciones armadas con los cárteles.
Precisó que, aunque en zonas del país la presencia del crimen organizado es discreta, en otras, como Chiapas, la resistencia de los pueblos indígenas y las denuncias de organizaciones han hecho visible este proceso de cooptación por parte de los grupos criminales.
Indicó que el impacto de esta violencia, se extiende a otras regiones del país, como Guerrero, Colima, Jalisco, Guanajuato, Nayarit y Chihuahua, donde comunidades indígenas han sido desplazadas por la presión de los cárteles, muchas veces con asesinatos, secuestros y robos.
Una Crisis Civilizatoria
Por otro lado, el investigador Jacobo Dayan reflexionó sobre el contexto global de la situación y consideró que el mundo se enfrenta a una “crisis civilizatoria” debido al modelo económico que genera desigualdad y deterioro ambiental.
Mencionó que esta crisis, “no es algo nuevo, sino una tormenta que la humanidad ha vivido antes, aunque nunca de manera tan global y destructiva”.
En este sentido, destacó que los órganos multilaterales y los Estados, pensados en el pasado como garantes de la paz y la seguridad internacional, también están en crisis, lo que hace aún más urgente la necesidad de una nueva visión y resistencia frente a los desafíos actuales.
El subcomandante Marcos agregó que la resistencia de los pueblos indígenas, como los zapatistas, sigue siendo una esperanza ante el desmoronamiento del orden establecido y la descomposición social.
El movimiento zapatista surgió el 1 de enero de 1994 en Chiapas con el levantamiento de un grupo de indígenas armados liderados por el subcomandante Marcos.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se dio a conocer el mismo día que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por Canadá, Estados Unidos y México, y que constituyó todo un acontecimiento internacional.
Como grupo guerrillero, los zapatistas pretendían luchar contra el entonces presidente de México Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y actualmente, como movimiento político, los zapatistas han sido críticos con los gobiernos en turno.