TABASCO. Uno de cada tres nuevos casos de diabetes en México es atribuible al consumo de bebidas azucaradas, de acuerdo con un estudio científico publicado recientemente en la revista especializada Nature Medicine, mientras que uno de cada tres niños y niñas viven con sobrepeso y obesidad, dos factores cruciales que terminan desencadenando esta enfermedad metabólica crónica.
Contra esta epidemia de salud pública están enfocadas las nuevas directrices y medidas emitidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para promover una “Vida saludable en las escuelas”. El objetivo “es contribuir al ejercicio pleno del derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad en niñas, niños, adolescentes y jóvenes”.
Las nuevas reglas publicadas el pasado 30 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), entrarán en vigor el próximo 29 de marzo, por lo que las cooperativas, tienditas o puestos de alimentos tendrán prohibida, sin excusa ni pretexto, la venta de comida ultraprocesada y bebidas azucaradas dentro y fuera de los planteles educativos.
Lo que antes eran empanadas, tacos, refrescos, frituras, tortas, dulces y diversos procesados que afectan severamente la salud, ahora tendrán que ser sustituidos “sí o sí” por frutas, verduras y comestibles altamente nutritivos y de bajo contenido calórico.
Los lineamientos dictados por la SEP obedecen a que México, pese a que desde 2014 cuenta con prohibiciones para vender comida chatarra en las escuelas, está entre los primeros lugares en obesidad infantil a nivel mundial, debido a que los ambientes que persisten en las escuelas no ayudan a combatir esta crisis de salud pública.
Un estudio difundido por la plataforma ciudadana “Mi Escuela Saludable”, revela que durante el ciclo escolar 2023-2024, en el 98% de las escuelas en el país se seguía vendiendo comida chatarra; en el 95% bebidas azucaradas; en el 79% refrescos; en el 77% había venta externa de comida chatarra, y en el 25% había publicidad de comida chatarra.
El dato resulta alarmante, ya que la Encuesta de Salud y Nutrición (ENSATU) aplicada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) durante el ciclo escolar 2020-2021, arrojó que 5.7 millones de estudiantes de 5 a 11 años tiene obesidad; 10.4 millones de alumnas y alumnos de 12 a 19 años padecen también esta enfermedad, en tanto que 7 de cada 10 escolares y 5 de cada 10 adolescentes no realizan ninguna actividad física.
De allí que todos los que no cumplan con la nueva norma, enfrentarán multas que van desde 10 mil 900 hasta 109 mil pesos, en caso de reincidencia.
TABASCO: 154 ESCUELAS REPORTADAS
En lo que respecta a Tabasco, el sitio “Mi Escuela Saludable”, un espacio que “invita a toda la comunidad escolar a participar y vigilar de forma fácil y rápida si las escuelas cumplen o no con la ley actual sobre la venta y expendio de alimentos y bebidas”, ventila que durante el calendario escolar 2023-2024, 154 escuelas fueron reportadas por no promover una vida saludable entre la población escolar.
En ellas, 82.6% vendían refrescos; en 95% comida chatarra; en 87.2% no había venta de frutas ni verduras; 89% carecía del comité responsable de vigilar la prohibición de la venta de comida chatarra; y el 80.8% no contaba con bebederos de agua potable.
“Lo que aquí vendemos son frutas, alimentos bajos en grasa, no podemos vender empanadas, panuchos, salbutes, entre otras cosas (…) la verdad que este cambio no ha significado mucho, los alumnos están satisfechos”, se defiende Madalena Aguirre Rodríguez, encargada de la cooperativa de la Secundaria Técnica #28, ubicada en la colonia Gaviotas Norte, una de las más populares de Villahermosa.
Aguirre Rodríguez admite que en lo único que sí afectarán las nuevas medidas determinadas por la SEP “es que ya no se podrá vender tanta variedad” de alimentos o bebidas.
En un recorrido efectuado por el equipo de Sintexto dentro de la cooperativa escolar, se verificó que entre el menú al que tienen acceso los niños, hay flautas de pollo hechas con freidora de aire para evitar el uso de aceite, y sándwiches elaborados con pan integral. También se ofertan aguas frescas de jamaica y limón. No hay estantes con galletas, frituras ni golosinas.
La directora de la Técnica #28, Alejandra Gutiérrez Juárez, señaló que desde hace 2 años se implementaron disposiciones contra la comida chatarra, dado que la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) mantiene inspecciones periódicas para vigilar que la venta de alimentos respete las normas en la materia.
“Desde antes que nos avisaran que se iban a implementar nuevas medidas, nosotros nos estábamos manejando así en nuestra escuela (…) realmente no hay una queja de los estudiantes, ellos ya están acostumbrados”, asevera la maestra.
LA OTRA CARA DE LA MONEDA
Conforme se acerca la fecha para acatar las nuevas disposiciones, los padres de familia se declaran como el segmento que más va a resentir este cambio, sobre todo aquellos que estaban acostumbrados a dar dinero a sus hijos para que se alimentaran en los changarritos establecidos en las escuelas.
A decir de algunos de los tutores, hay niñas, niños y adolescentes que rechazan las comidas saludables “por no estar acostumbrados a ellas”.
“Últimamente mi hijo me ha comentado que hay cosas que llevan y ya no le gustan, no estoy en desacuerdo en estas medidas (…) pero viéndolo desde otro punto de vista, son niños y necesitan comida saludable, aunque también de vez en cuando requieren grasita o cierto tipo de azucares”, ironiza Paula Díaz, una madre de familia.
Acepta estar inconforme con los lineamientos, pero pide flexibilidad. “No se debe prohibir en su totalidad, sólo sería bueno regular la comida chatarra”, opina.
Otra madre de familia, Consuelo Susunaga Cruz, asiente que ella sí se va a esforzar en brindar alimentos saludables a su hija para que lleve a la escuela y no esté comiendo lo que venden en las cooperativas, porque esos alimentos luego “resultan insípidos”.
PRODUCTOS DE VENTA PROHIBIDA
· Papas fritas
· Tacos, quesadillas, chilaquiles, pizzas, hamburguesas, hot dogs, salchichas, chorizo y alimentos con exceso de calorías.
· Frituras, cacahuates enchilados y todo tipo de botanas.
· Dulces, pastelitos y galletas.
· Flanes, gelatinas, donas, cereales de caja y todo tipo de postres.
· Helados y paletas.
· Refrescos, jugos y yogurt de sabor.