El presidente Donald Trump, durante su discurso ante la Cámara de Representantes, resaltó los logros alcanzados en sus primeros 43 días de mandato y defendió sus políticas. Trump afirmó que "el impulso, el espíritu y el orgullo de Estados Unidos han regresado" y que "el sueño americano está surgiendo, más grande y mejor que nunca".
Trump celebró que México haya entregado a 29 líderes criminales, algo que calificó como "inédito". Sin embargo, insistió en la necesidad de que los gobiernos de México y Canadá tomen medidas más contundentes para frenar el tráfico de drogas.
El discurso de Trump fue interrumpido por el representante demócrata Al Green, quien fue expulsado de la Cámara por sus protestas.
Trump mencionó a México más veces que cualquier otro mandatario estadounidense en un discurso ante el Congreso, lanzando duras críticas sobre el tráfico de fentanilo, el comercio bilateral y la seguridad en la frontera. Acusó a México y Canadá de permitir el ingreso de fentanilo a Estados Unidos "en niveles nunca antes vistos", lo que, según él, ha causado la muerte de "cientos de miles" de ciudadanos. Además, insistió en que ambos países reciben "subsidios de cientos de billones de dólares" y prometió que su gobierno dejará de otorgarlos.
Trump abordó temas como aranceles, recortes gubernamentales y asuntos exteriores, y culpó al expresidente Joe Biden por los problemas actuales del país. El discurso fue cuidadosamente guionizado, pero aun así se convirtió en uno de los más partidistas que se recuerdan, con los demócratas resistiéndose a la agenda de Trump y este arremetiendo contra sus oponentes.
Las mujeres demócratas en el Congreso vistieron de rosa en protesta por las políticas de Trump, y la representante Rashida Tlaib sostuvo una pizarra con mensajes dirigidos al presidente.
Trump planea pedir al Congreso fondos para deportaciones y afirmó estar "trabajando incansablemente para poner fin al salvaje conflicto en Ucrania". A pesar de la caída de los mercados bursátiles debido a los aranceles anunciados, Trump se mantuvo firme en su estrategia, afirmando que recaudarían billones de dólares y crearían empleos.