Francia.- La justicia francesa condenó e inhabilitó este lunes a la líder ultraderechista Marine Le Pen a presentarse a la elección presidencial del año 2027, pues fue acusada por malversar fondos públicos cuando era eurodiputada.
La justicia le impuso cinco años de inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo, que se aplicaría incluso en caso de apelación, y cuatro de prisión, aunque sólo la obliga a cumplir dos a domicilio y con pulsera electrónica.
"El objetivo es garantizar que los representantes electos, como todos los justiciables, no se beneficien de un trato preferente", aseguró la presidenta del Tribunal, Bénédicte de Perthuis.
La justicia procesó entre septiembre y noviembre a Marine Le Pen, a su partido y a otras 24 personas por presuntamente pagar con el dinero del Parlamento Europeo a los empleados de su formación entre 2004 y 2016.
Según la investigación, el partido puso en marcha de "forma concertada y deliberada" un "sistema de malversación" de los 21 mil euros (22 mil 700 dólares) al mes con los que cuenta cada eurodiputado para pagar a sus asistentes parlamentarios.
Pero el tribunal consideró que "en realidad" trabajaron para el partido Frente Nacional (FN), rebautizado RN en 2018, que se habría ahorrado importantes sumas de dinero con esta práctica prohibida por la legislación europea.
Todas las miradas estaban puestas este lunes en la decisión del Tribunal Correccional de París, máxime cuando la política de 56 años es una de las favoritas para la próxima presidencial, a la que ya no podrá presentarse el centroderechista Emmanuel Macron.
Tras conversar brevemente con su abogado, la líder parlamentaria de Agrupación Nacional (RN) abandonó el tribunal sin esperar las penas. A las 20:00 horas, tiempo local, (12:00 horas del centro de México), dará una entrevista en la cadena TF1.
Salió de la sala cuando se indicó que estaría inhabilitada para el cargo, sin que se precisara de inmediato por cuánto tiempo. La sentencia lanzó su carrera política en picada.
Previamente, desde la primera fila, Le Pen no mostró reacción inmediata cuando el juez la declaró culpable por primera vez. Pero se mostró más agitada a medida que continuaban los procedimientos. Hizo varios gestos de desacuerdo con la cabeza mientras se detallaba el veredicto, diciendo que su partido había utilizado ilegalmente dinero del Parlamento Europeo para su propio beneficio.
"Increíble", susurró en un momento.
Este lunes, también se dictaron veredictos de culpabilidad a otros ocho miembros actuales o anteriores de su partido que, al igual que Le Pen, anteriormente se desempeñaron como legisladores electos en el Parlamento Europeo.
La justicia determinó que la líder ultraderechista y otros coacusados no se enriquecieron personalmente, pero el fallo describió la malversación como "un desvío democrático" que engañó al parlamento y a los votantes.
Marine Le Pen, de 56 años, siempre ha defendido su inocencia y, en noviembre, cuando se conoció el pedido de penas de la Fiscalía, denunció que se buscaba su "muerte política". Entonces, recibió incluso el apoyo del actual Ministro de Justicia, Gérald Darmanin.
Durante el juicio de nueve semanas que tuvo lugar a finales de 2024, argumentó que la inhabilitación "tendría el efecto de privarme de ser candidata presidencial" y privaría de derechos a sus seguidores.
"Hay 11 millones de personas que votaron por el movimiento que represento. Así que mañana, potencialmente, millones y millones de franceses se verían privados de su candidato en la elección", dijo al panel de tres jueces en aquel entonces.
La artífice de la normalización de la extrema derecha en Francia, después de tomar las riendas del partido de manos de su padre Jean-Marie Le Pen en 2011, recibió este lunes el apoyo de sus aliados nacionales e internacionales.
"¡Yo soy Marine!", escribió en la red social X el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban. El vocero de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, estimó que "cada vez más capitales europeas toman el camino de la violación de las normas democráticas".
Para el Vicepresidente italiano, Matteo Salvini, la condena es una "declaración de guerra de Bruselas", mientras que el líder del partido ultraderechista español Vox, Santiago Abascal, aseguró que: "No conseguirán callar la voz del pueblo francés".
Le Pen podrá mantener su escaño de diputada en la Asamblea Nacional (Cámara baja) francesa, pero se arriesga a perderlo si Macron convoca elecciones legislativas anticipadas, como en 2024, ante la ausencia de una mayoría parlamentaria.