Si eres de los que te quejas del implacable sol, deberías imaginar si te gustaría vivir en Barrow, un pueblo situado en la punta más al norte de América continental, en el estado de Alaska.
Los cuatro mil habitantes se reunieron este viernes para contemplar la última puesta de sol que verán este año. La noche polar durará 67 días, durante los cuales la temperatura descenderá hasta los menos de 23 grados centígrados. El astro rey volverá a asomarse por el horizonte hasta el 23 de enero de 2024. Este fenómeno natural se debe a la inclinación del eje de la tierra, que hace que el sol no se alcance a asomar en el Círculo Polar Ártico.
Otras ciudades cercanas a los polos, donde la estrella «dejará de salir», aunque con menos días de oscuridad, son Murmansk, en Ruisa, y Tromso, en Noruega.









