HUIMANGUILLO,TABASCO. Un panorama desolador documentó Sintexto, es el que se vive en la zona de la sabana del municipio de Huimanguillo, al ingresar en las comunidades de la colonia agrícola ganadera Francisco Martínez Gaytán; Manuel Sánchez Mármol; Mecatepec; Ocuapan, Bellos Horizontes; Guanal; Francisco Rueda, entre otras, las reses se encuentran muertas a la orilla de la carretera, otras en las cercas de alambres de púas, todas esponjadas y con un olor fétido que traspasa los cubrebocas o los pañuelos que llevan los campesinos.
Don Ángel Lendechi Grajales, explicó que desde el pasado 11 de marzo llegaron a la comunidad 20 toneladas de pollinaza proveniente de Veracruz, que se utiliza como suplemento alimenticio para el ganado, mismo que viene utilizando desde hace 30 años, debido a que la tierra “nos exige eso, está muy ácida, la pastura no tiene suficientes nutrientes para las reses”.
Explicó que la pollinaza se mezcla con sales minerales que no tienen las pasturas, y también se le aplican vitaminas. “En esta ocasión tuvimos una baja tan grande porque la pollinaza que nos surtieron ya venía infectada por algún veneno, el resultado se está reflejando ahorita con la muerte de los animales que se intoxicaron. Aunque acudimos con los veterinarios de la zona, incluso se les aplicaron sueros y ya no se pudieron salvar, porque no hay antibióticos que nos las puedan curar o revertir; fue como un veneno que actuó dentro del organismo del animal y ya no fue posible salvarlos”, lamentó.
En medio de su terreno que retrata la tragedia, relató que desde el pasado viernes comenzaron “a caer las vacas y ya no se levantaron”, hasta el momento -viernes por la tarde- contabiliza la muerte de 30 hembras con un valor de entre 35 a 40 mil pesos cada una y se le murieron hace tres días dos sementales con un valor de 400 mil pesos cada uno, porque es un ganado de alta genética que lograron obtener de un hato todos los ganaderos de la región para mejorar la raza y lograr buena producción de leche y carne, patrimonio familiar que en menos de una semana se acabó.
Lendechi Grajales, indicó que los productores pecuarios de la zona optan por comprar Pollinaza por su bajo costo y accesibilidad, ya que una tonelada tiene un precio de 2 mil doscientos pesos mientras que los alimentos balanceados un bulto de 25 kilogramos tienen un valor de 345 pesos; es debido a ello que optan por comprar el suplemento que ahora resultó mortífero.
Dijo que en una sola comunidad están afectados 15 productores, a los que se suman otros tantos hasta llegar a unos 40 de otras localidades para alcanzar una cifra devastadora: “ya hemos rebasado las mil reses muertas junto con los vecinos de la Sánchez Mármol, Mecatepec, Ocuapan, Francisco Rueda, entre otras”.
Por su parte, la señora Milca Escudero Urgell, dijo que a partir del sábado pasado comenzó a morir su ganado, hasta este viernes cuenta ocho animales muertos mientras cinco más están enfermos. Reiteró que estas reses son el sustento de su familia, ellos llevan de 23 años utilizando como suplemento alimenticio la pollinaza, “porque es mas accesible su precio, de ahí viven los animales y nos mantenemos nosotros y es la primera vez que sucede este problema”.
La señora Eglina Molina Landechi, con el becerro a su lado tirado en el suelo apenas respirando, explicó que junto con su familia es la única actividad a la que se dedican en la comunidad, las vacas una vez que consumieron el suplemento contaminado, “empiezan a temblar, como si estuvieran mareadas, a babear, no comen, no mugen, se les aplicó medicamento, pero no nos funcionó”.
Hasta este viernes estima la muerte de 14 becerros, de los cuales cuatro murieron este jueves y los 10 restantes se encuentran mareados, cuatro vacas murieron igual; con voz entrecortada dijo “es una pérdida que no se repone”.
El señor Gildardo Valencia Carranza, de la colonia agrícola Manuel Sánchez Mármol, desde su terreno lleno de vacas muertas, narró, que hasta el momento son 500 cabezas de ganado y 20 embriones perdidos de su patrimonio, con un estimado que va desde los 80 a 200 mil pesos por cabeza; y cuenta que desde que adquirió la pollinaza el 11 de marzo, “se murió todo, no me quedó nada, todas se murieron y no me quedó absolutamente nada, nos quedamos en la ruina, sin nada y se acabó mi patrimonio de toda la vida”.
Dijo que las reses perdidas tienen un valor mínimo en el mercado de 40 a 60 mil pesos, porque va dependiendo del tamaño, peso y raza.
Don Rafael Vázquez Herrera, narró a Sintexto, “tengo 30 reses muertas desde que les dimos pollinaza y llevo 40 años aquí en la comunidad, la tierra es pobre en nutrientes, es ácida y es necesario meterle un complemento para alimentarlos, porque los granos están muy caros y no es costeable mantener la producción de carne y leche en este lugar, por eso recurrimos a la pollinaza ya que es más barata, pero ahorita ahí tenemos los resultados”, lamentó.
Asimismo, el señor Felipe Valencia Carranza, explicó que la mortandad inició el pasado sábado en su terreno y se disparó el domingo, lunes y hasta este viernes siguen muriendo, “tenía un promedio de 600 animales de diversos tamaños y de genéticas, de los cuales solo me quedan unos 25 a 30; ya se está acabando todo mi ganado”.
Añadió que la pollinaza se adquirió de la Granja Guasimal Bachoco del estado de Veracruz.
“Andan tres máquinas enterrando -retroexcavadoras-, estoy tomando aretes, fotos, tomando evidencias de 600 animales solo me quedan de 25 a 30 animales es todo lo que me queda, mi patrimonio se derrumbó, quedó como cuando le hechas el queso a las enchiladas se desmoronó, aquí ya no va a haber nada, yo entregaba más de mil litros de leche diario y hoy ya no entregué nada, cero, se acabó”, lamentó en medio del panorama de crisis que viven los productores pecuarios de la región.