SHANGHAI, China.— Desde que en 1897, el escritor inglés H.G. Wells imaginó un científico que, apoyado en la refracción de la luz, logra que su cuerpo no absorba ni refleje la luz, la humanidad había soñado con hacerse invisible.
Han tenido que pasar 126 años para que lo imaginado por Wells se hiciera realidad: El científico Chu Junhao ha conseguido la invisibilidad de lo corpóreo con unas rejillas compuestas por pequeñas lentes cilíndricas convexas, que comprimen la luz hasta el punto de que el ojo humano es incapaz de ver la materia cubierta.
Durante una presentación de su invento, el miembro de la Academia de Ciencias de China, señaló que además de sus rejillas, se puede lograr la invisibilidad de la materia, mezclando vidrio con alto contenido de borosilicato y glicerina.
Dos ayudantes giraron el panel inventado por Junhao y, al hacerlo, las piernas del científico desaparecieron del teatro céntrico en Shanghai donde se llevaba a cabo la presentación..









