TABASCO. José del Carmen Alcudia Acosta es un restaurantero que tiene su negocio “Pescadería El Puente”, sobre la carretera que va a El Bellote. Por la cuesta de enero, sus ventas de productos del mar han caído hasta en un 45%. Sus esperanzas se centran en el periodo vacacional de Semana Santa, en esa temporada es en la que apuesta por un repunte en su local de comida.
“Está bajísima (la venta de comida), digamos un 45%, la situación en lo que es Paraíso está bajísima, no hay por dónde. Y sobre lo que es la pesca, igual ha habido una merma de 50%. Ahorita hay poca producción y la mayoría de capturas se envían al mercado de México, a la nueva Viga, pero igual los precios se vinieron abajo”, se lamenta.
Apuntó que el segmento dedicado a la comercialización de alimentos preparados está estancado; “no hay fluidez de capital, no hay movimiento, y sí está crítica la cosa”.
Puntualizó que el sector ostrícola “no está produciendo ni está, ahora sí, trabajando, porque tenemos la laguna Mecoacán y no tiene sus corrientes adecuadas, porque los márgenes de los ríos que tenemos acá arriba baja demasiada suciedad. Las aguas vienen sucias, y todo ese sedimento que viene en esas aguas fue tapando los ostionales”, refiere.
De allí finca su petición a autoridades de los tres órdenes de Gobierno para que se lleve a cabo “el desazolve de la barra de Dos Bocas que tenemos aquí".
"Esa barra tiene como unos 15 años que se tapó. ¿Qué es lo que pasa? Que como no entran las corrientes fuertes, no hay desazolve de los ríos, y eso tiende a que merme la producción. ¿Por qué? Porque al desazolvar esa barra entra demasiada larva, entra los esteros de la laguna y todo, y hay reproducción”, clarifica.
Explica que esto ocasiona la merma en la producción ostrícola, y añade que la otra problemática que aqueja a los pescadores de la región es la contaminación de los derrames de hidrocarburos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex), que también ha alterado los ríos y lagunas.
Alerta que las especies del mar han sido las más afectadas por los derrames y la construcción de plataformas.
Alcudia Acosta recuerda que antes, los pescadores sólo iban cerca de las costas y capturaban buenas cantidades de guachinango, pargos, robalo, pero “desde que pusieron toda esa plataforma, ya mermó demasiado. Ya no hay para capturar esa cantidad que agarraban antes; ahora hay que ir más afuera, para jalar y tener producción”.
Apunta que el Gobierno sí está apoyando a los pescadores, pero se necesitan los dragados en los ríos para que las especies vuelvan a reproducirse en grandes cantidades.