TABASCO. El gremio de volqueteros del municipio de Centro enfrenta la crisis más severa en 20 años, con una caída del 80% en su actividad, según denunció Valentín Robles Hernández, secretario del Trabajo de la Unión de Volqueteros de Centro.
La falta de obras públicas, tras la culminación del malecón Carlos A. Madrazo hace más de un año, del cual hasta el momento aún se les deben alrededor de 200 mil pesos, ha impactado severamente en las 380 familias que dependen de esta actividad, afectando no sólo su economía, sino también su salud emocional.
Conformado por 120 socios y 250 choferes, el gremio, que suministra materiales de construcción como grava, arena, arcilla y relleno para el sector público y privado, ha visto una drástica reducción en la demanda de sus servicios.
“Antes nos faltaban camiones para abastecer a las empresas; ahora, a veces no salimos porque no hay trabajo”, lamentó Robles Hernández, quien lleva 20 años en la organización. Actualmente, despacha apenas tres camiones al día, y en ocasiones, como hoy, ninguno.
El parque vehicular, compuesto por unidades de 7 y 14 metros, permanece mayormente inactivo, ya que los trabajos recientes solo requieren los camiones más pequeños. Esto ha obligado a muchos agremiados a detener sus unidades, pues “no es rentable pagar a un chófer sin ingresos”, explicó el secretario.
Como resultado, al menos diez volqueteros han abandonado el oficio que por años fue su sustento principal, buscando otras alternativas laborales.
Robles atribuye esta crisis a la falta de licitaciones y recursos para obras en el municipio, una situación que considera la más grave en su trayectoria. “Antes salíamos a trabajar en lo privado y lo gubernamental, pero ahora se ha agudizado bastante”, afirmó.
La ausencia de proyectos locales ha cambiado el estilo de vida de las familias, forzándolas a reducir gastos básicos en el hogar.
Aunque en otros municipios de Tabasco hay obras, los volqueteros de Centro no pueden intervenir por respeto a los gremios de esas zonas, por ello, hacen un llamado urgente al gobierno estatal y municipal para que impulsen nuevos proyectos de infraestructura.
“Nos está afectando económicamente y emocionalmente”, subrayó Robles, quien no descarta buscar otro empleo si la situación no mejora.









