El secretario ejecutivo del sistema de seguridad pública, Francisco Javier Zúñiga, anunció una ambiciosa meta para el año 2026: la realización de 5,800 exámenes de control y confianza dirigidos a elementos de seguridad pública. Esta cifra subraya el compromiso de las autoridades con la depuración y profesionalización de los cuerpos policiales en el estado, buscando garantizar que quienes portan un arma y velan por la seguridad ciudadana cumplan con los perfiles éticos y profesionales requeridos.
Zúñiga detalló que la aplicación de estas pruebas es fundamental para detectar y separar a aquellos elementos que no sean aptos para la función, ya sea por vínculos con la delincuencia, falta de probidad o incapacidad para el servicio. La aplicación constante de estos controles es una pieza clave en la estrategia de seguridad estatal para recuperar la confianza de la ciudadanía.
“También estamos atendiendo el rezago que recibimos de administraciones pasadas, buscamos alcanzar las cifras idóneas para el municipio y el estado”, puntualizó respecto a la falta de ejercicios de evaluación en sexenios anteriores y que han generado mayor inseguridad en el estado.
En este contexto de escrutinio, el secretario ejecutivo hizo referencia a un caso específico que pone de manifiesto la efectividad del proceso de evaluación. Informó que en el municipio de Paraíso se registró la reprobación de un elemento municipal en el examen de control y confianza. Esta situación, recalcó Zúñiga, demuestra que el sistema está funcionando y que no se tolerarán fallas en el cumplimiento de los estándares establecidos.
Detalló que en caso de reprobar el examen de control y confianza se crean comisiones para estudiar el caso particular de los elementos y determinar si su situación amerita la baja, una sanción o que se realice un nuevo examen de control y confianza.
Finalmente, Francisco Javier Zúñiga fue enfático al señalar que, tras la notificación de este resultado reprobatorio, se espera que las autoridades correspondientes tomen las sanciones pertinentes y actúen conforme a la ley. Esto implica iniciar el proceso administrativo para la baja definitiva del elemento de seguridad, enviando un mensaje claro de que la evaluación es un proceso serio con consecuencias reales para quienes no la superan. La meta de 5,800 exámenes para 2026 se perfila como un esfuerzo sustancial para elevar la calidad y confiabilidad de los cuerpos de seguridad en la región.
Subrayó que la meta de evaluación se adhiere a los estándares nacionales y que dichas evaluaciones no son definitivas una vez realizadas, sino que se vuelven a hacer cada determinado tiempo para todos los elementos policiales a nivel municipal y estatal.









