VILLAHERMOSA, Tabasco.— Durante dos años, Yael Ruiz, divulgadora científica, ha presentado una obra de teatro guiñol para niños de 8 a 10 años de edad con el tema del coronavirus, con el sorpresivo resultado de que el público infantil ha abierto sus sentimientos y emociones sobre la pandemia, que según cifras de la Organización Mundial de la Salud, cobró la vida de 14.9 millones de personas en el mundo.
«Creo que sí se ha cumplido, en que por lo menos las y los niños han disfrutado de la obra, porque eso es visible, y también es leíble en sus comentarios. Y también ha habido esto de decir: externo que no me gusta el coronavirus, siento la libertad de poder decir que me choca este virus que llegó a cambiarme todo».
La pieza guiñol, con duración de 15 minutos, coescrita con el neurobiólogo y maestro en ciencias, Tonatiúh Munguía, se ha transmitido vía Zoom por causa de la pandemia misma. Pero la presentación virtual y el hecho de que los personajes sean títeres, incluido un héroe de nombre Aguamán y una heroína llamada Jabonadura, no ha impedido que los infantes consigan identificarse.
«Han sido reacciones generalmente virtuales, porque la mayor cantidad de veces que se ha presentado ha sido digitalmente, en plataformas como Zoom. Y es muy curioso porque las niñas y los niños se sienten con total libertad de poder escribir en el chat, hemos tenido comentarios como: Odio el coronavirus porque enfermó a mi mamá o sí, qué bueno que le pasó eso al coronavirus».
GUIÑOL CONTRA INFODEMIA
La idea de «Coronavirus versus Aguaman versus Jabonadura» nace del biólogo Tonatiúh Munguía, cuyo trato con alumnos de secundaria lo inspiró a ofrecer una información clara del virus y así contrarrestar la infodemia que sufrían sus pupilos. Yael fue invitada por el profesor, gracias a su experiencia con públicos infantiles.
«La infodemia estaba antes del COVID, durante y va a seguir porque para bien, tenemos la información a un click, para mal justamente tenemos información cero confiable a un click, plataformas como Tik-Tok también la han potenciado [...]»
La pieza guiñol no sólo sienta bases científicas para que los infantes entiendan qué hace el virus dentro del cuerpo, también ayuda a prevenirlo con medidas tan sencillas como el uso de cubrebocas y el lavado de manos. Además, invita a los niños a informarse mejor.
«Sí, la infodemia continúa y continuará hasta que por lo menos en nuestro país se refuerce el hábito de la lectura y podamos desarrollar un pensamiento crítico».









