Tabasco.- Caen primeras lluvias en territorio tabasqueño, aparecen escurrimientos de aguas que provienen de la zona de la Sierra, inician a operar a toda capacidad las presas, y el miedo se apodera de familias que habitan en localidades donde se colocaron las "ventanas de alivio", obras de infraestructura hídrica construida en el área rural para desviar el agua y proteger a la capital de Tabasco de inundaciones.
Don Venancio Ramón Vasconcelos y doña Lourdes Matías Ramírez ya planean subir sus muebles, refugiar sus aves de corral y mudarse a la escuela primaria de la comunidad misma que se habilita cada año como refugio temporal.
Ambos habitantes de Acachapan y Colmena, tercera sección, municipio de Centro, se mantienen en alerta de los pronósticos de lluvia y observando los niveles del río que atraviesa justamente atrás de su vivienda, del cárcamo de la comunidad y de los pronósticos de lluvias.
"Somos los primeros que nos vamos al agua. El agua viene de arriba, se viene toda el agua por el cárcamo del Centro de Salud. Allá (en la escuela) quince días o un mes nos pasamos. Se nos mojan colchones, refrigeradores. Todo.", externan visiblemente preocupados a las cámaras de Sintexto.
Y es que el problema va mas allá, pues señalaron que al menos en la más reciente inundación no fueron censados ni mucho menos recibieron ayuda con enseres de parte de las autoridades de Bienestar; "ni las despensas llegan en los días críticos", afirmaron.
Son las ventanas de alivio los peores enemigos desde su creación, hechas para proteger Villahermosa y para mantenerlos en constante riesgo en temporada de lluvias; se protege a la capital tabasqueña, es decir la zona urbana, sacrificando la rural.
Situación similar viven los pobladores de Barrancas y Guanal, Tintillo, municipio de Centro, rodeados también de estas infraestructuras el temor es latente y las inundaciones son cosa segura en la zona.
"Todo esto se va al agua, viene la creciente y nos quedamos incomunicados, es todos los años. Las autoridades no nos hacen caso, acá todos sabemos que viene la lluvia y seguro nos vamos al agua", indicó Homero Ramón Villegas, habitante del lugar.











