TABASCO. El inigualable "Caballito Blanco", ese imponente monumento que distingue al Parque Central de Villa Tamulté de las Sabanas, hoy se ve opacado por cerros de basura que invaden el espacio público situado en pleno corazón de la zona yokot'an.
Botellas de plástico, empaques de frituras y golosinas, bolsas, envases de bebidas alcohólicas, son sólo algunas de las linduras que inundan el parque, a causa de la falta de contenedores de residuos sólidos.
A pesar de que hay dos trabajadores de limpia en el lugar, estos no se dan abasto para recolectar "el mundo de basura" que dejan los visitantes. Ellos cumplen su jornada de trabajo, pero los residuos se siguen tirando en jardineras, áreas recreativas y sitios donde se llevan a cabo reuniones comunitarias.
Moisés Hernández Hernández, uno de los empleados de limpia, explica que a diario llena hasta 8 bolsas tipo jumbo de basura.
“La verdad, es mucha la cantidad de personas que viene a visitar el parque diariamente, y eso inunda el lugar de desechos, demasiada basura, también tenemos detallitos con los botes que, antes los había, pero como eran de material de lámina, pues se pudrieron, se oxidaron todos”, argumenta.
Indica que desde hace un año, el parque se quedó prácticamente sin ningún contendedor. "Esa es la problemática que hay aquí, los alumnos (secundaria y preparatoria) tampoco tienen la cultura de guardar su basurita y llevársela a sus casas y allá tirarla en algún cesto o bote. La gente, aunque le expliquemos que no hay dónde poner la basura, pues la verdad no entiende”, se lamenta.
Con una pala y una bolsa jumbo en la mano, Hernández Hernández efectúa su labor de recolección, mientras reconoce que gran parte de 'la gente que viene de fuera sí tiene esa cultura' de no tirar los desechos en el piso. "A veces vienen y me preguntan dónde pueden tirar la basura, pero yo qué les digo, si no hay dónde", comenta, con resignación.
La generación de basura se da todos los días desde la mañana hasta la noche. Por ello, don Moisés espera de “esta administración (Ayuntamiento de Centro) que acaba de entrar, sí reponga los botes de basura”.
Una familia proveniente del poblado Chilapa, del municipio de Centla, que llegó de visita al emblemático parque, se queja de las condiciones en que se encuentran jardineras y andadores, porque rebosan de residuos y no hay dónde ponerlos.
Roxana Chablé Torres, la jefa de la familia, critica que la zona "se ve muy mal". No hay contendores, las plantas ornamentales están en mal estado y todo está lleno de basura. "Este es un parque, no un basurero", apunta, con desdén.
Don Ramiro, el jefe de la familia, se suma a la inconformidad. “Todo esto tiene muy mal aspecto, las bardas están sucias de heces los pájaros", condena, y recomienda a las autoridades ver la manera de controlar "esa plaga" porque todo se ve sucio.
Y es que aunque el Parque Central de Tamulté de las Sabanas cuenta con cámaras de seguridad, desde hace mucho tiempo está convertido en un centro para ingerir bebidas embriagantes, sin que ninguna autoridad haga algo al respecto. Esa es otra denuncia de los habitantes de la villa indígena.














