VILAHERMOSA, Tab.-Aunque su labor es menospreciada, la tarea que desempeñan es vital para que la contaminación no sea todavía mayor en cualquier parte del mundo, pese a sus esfuerzos y riesgos, son los menos favorecidos en ganancias de una industria millonaria: la del reciclaje industrial.
Esta es la primera parte de un reportaje que aborda el complejo problema de una industria millonaria que ha dejado en el descuido a los que sus propios empresarios se refieren como «el eslabón fundamental»: los recicladores ambulantes.
I
Para los ‘héroes’ de esta historia, casi no hay días buenos. La mañana rebasa las 10:00 horas cuando José Domingo Segura Guillén, empuja con su flaco cuerpo el triciclo repleto de bolsas con botellas de plástico. Algunos como Guillén, no esperan que el rocío gotee de las hojas o empañe los cristales de los pochis, salen cuando la lluvia cae a contraluz de las luminarias de la calle y convierte en lodo la tierra de algunas construcciones. Algunos a como pueden se refugian en las cortinas de locales de frutas, abarrotes o de ventas de refacciones, o en los cientos de comercios pequeños que hay en la larguísima calle Aquiles Calderón Marchena, de la colonia Gaviotas Sur.
En esta calle en la que ni los pies, ni neumáticos de se detiene, algunos como José Domingo salen incluso antes de que los comercios abran e intenten ganarle clientes a las grandes cadenas como Oxxo, Monterrey, Super Sánchez, Bodega Aurrera, Neto, Farmacia Guadalajara o Similares; porque mientras los comerciantes atestiguan la salida del sol, algunos ya han recorridos las calles de la ciudad en busca de desechos que pueden tener una segunda vida y darles algunos centavos.
Así, José Domingo Segura Guillén ha recorrido desde las cinco de la mañana el Centro de la ciudad para ganarle al carretón; hace una hora que viene empujando, llenito, su triciclo; los codos como esquirlas le sobresalen, y ya los músculos palpitantes se le marcan en sus delgados brazos. Ya para entonces, el tránsito de vehículos y de personas comienza a aumentar como señal de que la vida de Gaviotas Sur inicia a desplazarse a paso lento, que, la vida, poco a poco es despertada por las cortinas de metales que se deslizan, mientras lagañosa observa a la beatas persignarse al pasar por la parroquia San Francisco de Asís, y más allá del camellón, los carros avanzan levantando notoriamente el polvo que la noche, como a José Domingo, ha traído a la Aquiles Calderón Marchena.
Es una mañana a finales de septiembre de 2024 y a José Domingo una gorra azul, que el sol ya le ha dado tintes de morado desteñido, le da sombra en su rostro. El rostro, tan maltratado como la gorra, es decorado por una barba creciente desaliñada en la que entre ratos el sudor se desliza y se seca con la playera. La playera está puesta en los hombros y no en el torso. Después del torso un short deportivo negro y unas sandalias que son de unos pies que no son los suyos: los talones les quedan colgando.
Francisco, mi compañero para esta ocasión, aparca el carro metros antes de llegar a él para no causarle pánico. Me bajo inadvertido para alcanzarlo a pie y al abordarlo le explico que soy periodista y mi interés en el reportaje.
一Pero deja me pongo la camisa一, responde a mi petición de entrevista. Comienzo a platicar con él mientras continúa empujando lo que le dará de comer este día a él, a sus dos hijos y a su madre.
Su empleo como vigilante fue una de esas cosas que quebró con la pandemia hace cuatro años, tiempo que tiene dedicándose a la recolección. Desde sus ojos y bajo su mundo, que en los últimos años el estado en que radica lídere los puestos en desempleo (4.5% en el último reporte del INEGI septiembre, 2024) es en gran parte por el cierre de comercios que lo hicieron por la psicosis de inseguridad que ha vivido en los últimos tiempos la entidad. “Por eso me dedico a esto”, dice.
一Hay veces que hay bastante plástico, hay veces que no hay. Aquí llevo como unos veinte kilos nada más.
一¡Veinte kilos! ¿Y cuánto le dan por veinte?
一Lo que pasa es que está barato el precio, está a cinco pesos el kilo. Sí, tendrías que sacar la cuenta de veinte kilos a cinco pesos.
Hace sentido que José se haya decantado por la recolección de plástico en un momento en que algunas recicladoras compraban el Pet a 15 pesos el kilo hace cuatro años.
Por los hábitos de consumo producidos por la pandemia de Covid-19, uno de los materiales que más se consumían eran los de un sólo uso y contenían Pet. Tal es el caso del agua embotellada. PRNewswire reportó que para el primer trimestre de 2022, donde más se demandaba el Pet, era en botellas con agua. En México esto dice mucho sobre otra problemática: la calidad del agua potable.
El pasado 30 de septiembre se cumplieron más de 180 días en donde el Gobierno de la Ciudad de México continúa sin informar las causas de la contaminación del agua en la alcaldía Benito Juárez. Esto es tan sólo un ejemplo en un país en donde 12 millones de personas carecen de acceso al agua potable, debido a que el 80% de sus cuerpos de agua, presenta algún tipo de contaminación por descargas industriales. Esto lo deja con una pobre calidad del agua en la mayoría de las cuencas y los convierte en el país número uno en consumo de agua embotellada del mundo, de acuerdo a la investigación «Daños a la Salud y el medio ambiente ocasionados por el tereftalato de polietileno», del (CEDRSSA) de la Cámara de Diputados.
Mientras que en Tabasco, como señala el periodista Nicasio Arias en una nota «Agua contaminada con heces es distribuida en hogares de Tabasco», 229 de las 390 muestras tomadas en los primeros cinco meses de 2024 para corroborar la calidad del agua, resultaron con presencia de contaminantes fecales. Teapa, Balancán, Jonuta, Huimanguillo y Cárdenas (municipios con más agua potable contaminada), concentraron el 80% de las muestras arrojaron presencia de contaminantes.
一Cinco por veinte son cien pesos apenas-, le digo al reciclador.
一Cien pesos一, repite y, como ha sido todo el pequeño trayecto, mira fijamente al frente impertérrito de la cámara que lo graba y de los carros que se acumulan detrás de su triciclo.
一¿Se puede decir que le fue bien hoy?
一Pues sí, gracias a Dios sí-, responde.
Sin embargo, algo en el país no va bien si hay entre 50 mil y 70 mil personas dedicadas a la recolección de plásticos y aluminios, donde la mayoría está en la informalidad, como mencionó Raúl Mendoza Tapia, Director General de la Asociación Nacional de Industrias de Plásticos (ANIPAC), en la convención anual de ANIPAC celebrada el pasado 6 septiembre de 2024 en Tabasco y el 4to informe del acuerdo Nacional para la nueva economía del plástico en México, respectivamente.
Esta cifra se amplía cuando se toma en cuenta a «los del carretón». La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) los denomina recolectores de basura y materiales reciclables. En el segundo trimestre de 2024 la población ocupada en esta actividad alcanzó la cifra de 138 mil mexicanos que trabajan 40 horas a la semana y que si tiene un salario fijo, en promedio ganan poco más de 4 mil pesos mensuales. Cifra que se queda por debajo del sueldo mínimo que asciende a los 6 mil pesos. Pero la realidad, es que el 76.2% de ellos, están en la informalidad, además, el 7.31% de ellos tiene un segundo trabajo. En Tabasco, hay alrededor de 4 mil personas empleadas en esto y de aquellos que están asalariados, la mayoría gana 5 mil pesos
Es de un contraste lastimero que una industria, con los datos del Censo Económico 2019, haya tenido una producción bruta total de 388 mil 419 millones de pesos, con un ingreso total que alcanzó los 407 mil 88 millones de pesos, le esté dando una mísera parte al ‘eslabón esencial’ en el acopio de estos desechos, o como dijo en Tabasco el director general de ANIPAC, los ‘héroes’.
一¿Y usted recolectando corre riesgos? ¿Corre peligros?
一Todo mundo corremos riesgos en la calle, hay mucha inseguridad hoy. Todo, hasta el más chico. El delincuente no respeta edad, no respeta las canas de los ancianos, no respeta la silla de un minusválido no respeta nada. Y mucho menos respeta a las mujeres. [...] Las cosas están claras, las cosas están claritas.
一¿Y cuáles han sido los días malos?
一Todos los días son malos. Todos los días son malos-, Iba a decir algo más, pero se contiene y termina diciendo:
一Ya llegué, ya tengo que ir-, José Domingo entra a la recicladora y acaso tal vez, él jamás conocerá a la persona que lo ha llamado héroe.
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REVICTIMIZACIÓN DE LA CONTAMINACIÓN
La descomunal desigualdad entre los ingresos de «los héroes», y el de los dueños de empresas de la industria del plástico, no sólo es lo único indignante, sino que de 2012 a 2022, la producción de plástico anual de duplicó para pasar de 180 millones a más de 350 millones de toneladas anuales, por lo que la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD), en su informe Perspectivas Mundiales del Plástico, espera que para 2050 naden más plásticos en los mares, que los peces.
La industria del plástico ve la problemática como una consecuencia del consumo, antes que un problema de producción. Denominan como «acto heroico» al reciclaje, mientras ellos, año con año, aumentan la cantidad de plástico producida.
Un estudio de la revista ecológica Nature, indicó que cada año se producen más de 400 millones de toneladas de plásticos en todo el mundo, muchos de ellos de lo cuales no pueden reciclarse.
Este discurso empresarial apelando a la consciencia y a la culpa de los consumidores, hace que poco más de la mitad de personas del país adquieran el, al fin y al cabo, buen hábito de la separación, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hábitos de Reciclaje de Plástico en México aplicada a mil 200 personas, donde el material que más separan es el PET.
En cuanto a los números de producción de plástico y reciclaje de las empresas, según la Asociación Nacional de Industria del plástico (ANIPAC), la industria tiene una producción que supera los 339 mil millones de pesos anuales. Mientras que la inversión, según los números del 4to informe del acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico en México, han sido más de 700 millones de dólares.
Sin embargo, de las 718 mil 410 toneladas producidas y vendidas de 2022 a 2023 en el país, apenas casi 74 mil toneladas de plástico reciclado fueron utilizadas para la fabricación de nuevos productos. Normalmente, la recicladora de Gaviotas aporta a la industria dos toneladas de PET cada semana.
Esto representa un grave y complicado problema de consumo que vuelve a México un «referente» del reciclaje a nivel mundial. En 2024, Ecología y Compromiso Empresarial (ECOCE), reportó el consumo nacional de PET de 850 mil toneladas al año y acopió el 60% de los envases de enviados (540 mil) y sólo el 63% del medio millón regresó a ser envases. Con este porcentaje México tiene el primer lugar en Latinoamérica y supera a Brasil (56%), USA (28%) y la Unión Europea (56%).
En 2022, el segundo estudio cuantitativo de la industria del reciclaje de plástico en México ANIPAC, informó que las 398 empresas consultadas, reportaron haber reciclado un millón 682 mil 913 materiales, donde el PET representa el 27.7%, Mientras que la Encuesta Nacional de Hábitos de Reciclaje de Plástico en México, desarrollada por Vida Circular y Mitofsky, encontró que a nivel mundial, México ocupa el tercer lugar en reciclaje de plástico, solo por debajo de Alemania (95%) y China (70%).
Continuará…











