TABASCO. La controversia generada por el proyecto de construcción del nuevo Museo Nacional Olmeca y su posible impacto en el ecosistema del Parque Museo La Venta, siguió polarizando a los tabasqueños, por lo que el diputado local del PRI, Fabián Granier Calles, calificó tal propuesta como "una ocurrencia cultural terrorífica".
Como se les ocurre invertir en un museo cuando el estado se está cayendo a pedazos, consideró el priísta al referirse al proyecto, pues lo que hace falta -dijo- es inversión en infraestructura eléctrica, carreteras y salud.
Por consiguiente, expuso no estar de acuerdo con una consulta a la ciudadanía sobre el nuevo museo que se busca edificar en el complejo que también integra áreas del parque Tomás Garrido y la Laguna de las Ilusiones.
Sobre el mismo tema, la coordinadora parlamentaria de Movimiento Ciudadano, Patricia Lanestosa Vidal, pidió socializar el proyecto, antes de que se determine su realización.
La legisladora sostuvo que en el estado "hay otras necesidades" a las que se le debería dar prioridad; no obstante, advirtió que no se puede retiquetar ese recurso, pues se corre el riesgo de caer en subejercicios.
Remarcó que la Federación es la que está encabezando el proyecto del Museo Nacional Olmeca y no el Gobierno de Tabasco, por lo que indicó que antes de emitir una opinión al respecto va esperar a conocer bien la iniciativa.
Por su parte, el diputado Miguel Moheno, integrante de la fracción parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), expresó que siempre estarán a favor de que se lleven a cabo proyectos que respeten y privilegien el entorno natural.
“Creemos firmemente que el desarrollo no debe estar peleado con la sostenibilidad. Tabasco merece un crecimiento con conciencia”, puntualizó.
Consideró que sería una irresponsabilidad opinar sobre algo que no se conoce a profundidad, y pidió no caer en supuestos, por lo que se pronunció a favor de la creación de un Comité de Evaluación conformado por expertos ambientalistas.
Moheno Piñera informó que ya se ha solicitado de manera formal al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el proyecto en cuestión, con el objetivo de conocerlo a fondo y valorar su alcance de manera objetiva y transparente.











