TABASCO. En la primaria "Carlos Pellicer Cámara", del fraccionamiento Estrellas de Buenavista, la señora Sandra Paola Rodríguez acusa a autoridades del plantel de encubrir a quien ella acusa de haber agredido sexualmente a su hija, una niña de siete años.
La acción ocurrida el 24 de enero pasado no se ha resuelto, y parte de los padres de familia se han unido para evitar que continúen las clases si no se toman acciones contra el supuesto agresor. En contrasentido, otro grupo de padres se dijo descontento por estas medidas, a las que tildan de vandalismo.
Según las acusaciones, Daniel “N”, uno de los albañiles contratados para la construcción de una de las bardas de la escuela, es señalado como el agresor sexual de la pequeña alumna.
A decir de los padres de familia, los maestros no han hecho por apoyar a la menor, se abstienen de emitir juicios y se limitan a decir el mensaje de "clases normales"; por eso ellos tomaron la iniciativa de cerrar la escuela.
Daniel “N”, el presunto violador, nombrado pedófilo en pancartas que fueron colgadas en la escuela, es incriminado, junto con Nathael “N”, contratista de la obra. Los quejosos acusan tanto al contratista como a la directora del centro escolar de complicidad.
En medio del barullo que se registró este martes, otra madre, preocupada por la situación, aseveró que hoy tenían junta con la maestra de su niño, pero ésta no se llevó a cabo. “No le sé decir”, vociferó una docente, al negarse a dar su opinión al respecto.
La escuela es un desorden. En una jornada de incertidumbre, hay confrontación hasta con la señora que vende comida, porque quiere entrar a la escuela y las madres no la dejan. Ella apela a que se le va a echar a perder los alimentos, hasta que finalmente ingresa acompañada al plantel para luego salir con un morral grande lleno de víveres.
INFORMAN A SHEINBAUM
Del caso ya tiene conocimiento la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a quien la madre de la niña ultrajada se le acercó el domingo pasado, durante su gira en Centro, para plantear la situación. Fue atendida por la propia jefa de la Nación, quien instruyó a su asistente a dar seguimiento.
La señora señala que el asistente de la mandataria de México le pidió sus datos y le dijo que la llamarían, pero la llamada aún no ha llegado.
“Yo tengo la fe en Dios que sí se van a comunicar conmigo porque la presidenta Sheinbaum personalmente me lo dijo a mí”, comenta doña Sandra. Informa que la menor recibió atención psicológica por parte de la Fiscalía General del Estado, e incluso está recibiendo apoyo para que pueda ir a terapia con un doctor particular.
“Hace más de un mes de este suceso y el agresor siguió trabajando aquí, me habían engañado con que lo iban a correr, y por otras personas me enteré que seguía aquí” acusa la madre, señalando de cómplices a maestros y autoridades.
Mientras tanto, la comunidad educativa se encuentra dividida en tres bandos: quienes están a favor de cerrar la escuela, los maestros que permanecen en silencio y prefieren no hablar, y los que están en contra: “Los niños están perdiendo un día de clases”, grita una de las que se opone al cierre del plantel.
Autoridades de la Secretaría de Educación de la zona llegaron a entablar el diálogo con los madres y padres de familia, pero estos al no ver propuestas de solución, se dirigieron a la carretera La Isla-Villahermosa para obstruir el paso vehicular y llamar la atención de las autoridades.