TABASCO. En medio de un clima de violencia incontenible, que sólo en los seis días que van del mes de febrero ha dejado un saldo de 36 personas ejecutadas, además de ataques a policías y un motín en el penal de Villahermosa, este jueves arribó a Tabasco un nuevo contingente de 300 elementos del Ejército Mexicano para tratar de contener la guerra que grupos del crimen organizado libran por el control de la plaza.
Sólo este 6 de febrero, los cuerpos de dos pochimovileros señalados como ‘halcones’ de una banda dedicada a extorsiones y/o el cobro de piso en la zona metropolitana de Villahermosa, aparecieron descabezados en villa Ocuiltzapotlán, en tanto que en el fraccionamiento La Selva, del municipio de Nacajuca, se descubrió una fosa clandestina en la que se hallaron restos de al menos tres cadáveres.
A través de sus redes sociales, el gobernador Javier May Rodríguez agradeció el respaldo militar enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y admitió que estas fuerzas contribuirán a reforzar las tareas de paz en el estado, en el marco de una estrategia de seguridad que ha sido cuestionada no sólo por actores políticos de oposición, sino también por la población en general, en virtud de sus nulos resultados.
Pese a que el Gobierno estatal insiste en desdeñar el creciente crimen, y culpa a los medios de comunicación de magnificar los asesinatos, la quema de comercios y vehículos, las balaceras y los levantones, entre otros actos delictivos, lo real es que del 1 de enero de 2025 a la fecha, según las propias fuentes oficiales, la cifra de homicidios dolosos asciende a casi 130 víctimas en la entidad, siendo la segunda más violenta de todo el país.
Los 300 efectivos del Ejército, entre ellos, miembros de las Fuerzas Especiales, se trasladaron en un convoy desde el aeropuerto internacional “Carlos A. Rovirosa” a la capital estatal, para sumarse a los más de 2 mil 500 elementos de las fuerzas federales que desde enero de 2024 llegaron al estado para intentar detener la escalada delictiva, sin que lo hayan logrado a más de 13 meses de estadía.
‘ES UN CAOS’
La batalla entre grupos antagónicos de la delincuencia organizada se dejó sentir desde inicio de 2025, por lo que al cierre de enero acumuló la cifra de 94 homicidios dolosos. Febrero también comenzó caliente con 4 asesinados en el primer día del mes. Para el día 2 se registraron 8 ejecuciones. El día 3 hubo 3 crímenes más. El día 4 siguió el baño de sangre con 11 homicidios dolosos. Y el día 5 se perpetraron otros 8 asesinatos.
Entre los casos más impactantes se encuentran el motín registrado el martes 4 en el Centro de Readaptación Social del Estado de Tabasco (CRESET), que dejó un saldo de 7 internos muertos y otros 14 lesionados. De acuerdo con trascendidos, la revuelta tuvo como objetivo dar muerte al “Lic” y/o “Tomasín”, cabecilla de “La Barredora”.
A decir del diputado local del PRI, Fabián Granier Calles, hijo del ex gobernador Andrés Granier Melo, los 300 elementos que llegaron a la entidad, no son suficientes para restablecer la paz. “Se necesitan al menos mil más (…) necesitamos más elementos de la Guardia Nacional y la Marina que nos vengan a cuidar, (Tabasco) es un caos total”, puntualizó.














