CHIAPAS. Las cuatro presas que existen en la entidad se encuentran a un 50 por ciento de su capacidad, pero no representan un peligro, ya que actualmente existe un programa de desfogue de agua para evitar daños a tercero.
Gracias a las recientes lluvias han originado que las hidroeléctricas estén a una capacidad superior al 50 por ciento, derivado de los ciclones tropicales, las presas se han recuperado y se encuentran con una capacidad de agua suficiente.
Cabe señalar que en meses pasados por la sequía, las hidroeléctricas bajan su nivel de agua hasta más de un 85 por ciento.
Marcelino García Benítez, investigador Conacyt y catedrático de la Unicach, comentó que, muchas de estas tienen una capacidad superior del 50 por ciento por los caudales que se acumulan en la cuenca y eso alimenta a las presas.
“Se espera que, en estos próximos días, se encuentren al 100 por ciento. Sin embargo, no hay que preocuparse, porque actualmente, existe un programa de desfogue de agua para que las presas cuenten con la capacidad máxima y no ocasione graves daños hacia la estructura por la gran cantidad de líquido vital”, acotó.
Comentó que, la planeación de las cuatro presas en el estado es ideal para que exista un desfogue de agua adecuado y no provoque daños a terceros, ya que cuando se llena la presa La Angostura, el desfogue va hacia la presa Chicoasén, posteriormente a Malpaso y al último a la presa Peñitas; la cual se encuentra en los límites de Chiapas y de Tabasco.









