TABASCO. Sandra "N" es una niña de ocho años prácticamente en situación de calle. Tiene algo a lo que llama “hogar”, pero todos los días, desde las 8 de la mañana hasta las 7 de la noche, se le ve vagando por las calles del centro de Villahermosa. Quienes por allí trabajan o caminan diariamente, ya la identifican. Cuentan que su refugio es el Parque Juárez, en el mero corazón del Barrio Mágico.
La menor es algo vivaz para su edad. Sus ojos lucen tristes; su ropa, algo sucia, pero compensa todas esas señales de injusticia pura, con la labia que imprime a sus dichos. Revela que tiene dos hermanos, quienes, al igual que ella, se dedican a vender dulces para tener ingresos adicionales y llevarlos a su casa. Ella no conoce escuela, ni sabe el significado de las vacaciones.
Su vida la sintetiza en una frase: “si no trabajo, no como”. Así, con esa crudeza que sólo entienden los más de 3.7 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años en condiciones de trabajo infantil que existen en México, de los que casi 2 millones realizan ocupaciones no permitidas, según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2022, elaborada por el INEGI.
Aunque la situación de vulnerabilidad y desigualdad son evidentes en el caso de Sandra, el Sistema DIF Tabasco acepta que para intervenir y ofrecerle atención requiere de “una notificación previa sobre su condición de trabajo infantil forzoso”.
Víctor de Dios Gómez, coordinador general del organismo asistencial, advierte que así como esta pequeña, hay muchos otros menores que trabajan en las calles del Centro Histórico, ya sea vendiendo dulces o comercializando artesanías.
Otro caso es Ricardo, que ocasionalmente llega a los parques La Paz o “Juárez” a ofrecer chucherías. El menor tiene 12 años y sin esa inocencia que caracteriza a los de su edad, afirma ganar bien. Su chamba abarca de las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche, esto es, alrededor de 13 horas, un exceso para alguien de su edad.
Ante esto, Víctor de Dios afirma que el DIF trabaja con la Secretaría del Bienestar para hacer valer la ley.
“Invitamos a la población a que, si hay alguna denuncia, o existe evidencia, notifiquen, que nos avisen para que hagamos la visita y la investigación correspondiente (…) nosotros tenemos una fiscal del menor, que es la que se encarga de hacer la investigación…cuando hay una notificación va un equipo multidisciplinario y hace la investigación; si existe tal evento, se procede legalmente”, estable De Dios.










