TABASCO. Tras no poder ingresar a Estados Unidos y quedarse varados en la frontera norte de México, una pareja de migrantes colombianos llegó a Villahermosa con la firme determinación de retornar a su país. Ellos vivieron en carne propia las consecuencias de la dura política migratoria impuesta por el presidente Donald Trump.
Omiten su nombre por cuestiones de seguridad y admiten que necesitan dinero para mantener su estadía en la capital tabasqueña, por lo que se dedican a vender chicles en las calles del centro de la ciudad.
Portan un cartel por medio del que apelan a la solidaridad de los tabasqueños. Se mueven por la calle “Ignacio Zaragoza”, e incluso hacen recorridos por la colonia Nueva Villahermosa ofreciendo goma de mascar.
Comparten su triste historia a todo el que le presta oídos. “Queríamos entrar a Estados Unidos para trabajar y conseguir una casa en aquel país, pero el cierre de la aplicación CBP One acabó con nuestros sueños. Ahora no nos queda más que regresar a Colombia”, según cuentan.
"Ya la decisión la tomamos, regresamos a Colombia porque allá tenemos el apoyo de la familia y de la gente. Nuestro nuevo plan es poner un negocio propio para reunir dinero y así comprar nuestra anhelada casa”, señalan.









