TABASCO.- Tener un jardín en casa es una bendición para cualquier familia, pero cuando hay niños pequeños, la elección de las plantas debe hacerse con precaución. Job Damián, ingeniero ambiental y promotor de la ciencia detrás de un jardín, comparte recomendaciones clave para garantizar un espacio verde, seguro y funcional.
Según Damián, algunas plantas comunes representan un riesgo para los menores debido a su toxicidad, especialmente si son ingeridas. Entre las más peligrosas están las diefenbachias, conocidas por ser venenosas si se consumen, las nochebuenas, los santuarios y ciertos cactus tóxicos.
“No se recomienda tenerlas, no porque nosotros nos vayamos a intoxicar, sino porque los niños van experimentando y son propensos a morderlas”, explica. Por ello, es crucial evitar estas plantas en jardines donde jueguen pequeños, al menos durante las etapas en las que son más curiosos.
Si ya se tienen plantas tóxicas, Damián no sugiere arrancarlas, sino rodearlas con otras no tóxicas para limitar el acceso de los niños. Además, enfatiza la importancia de educar a los menores sobre las características de cada planta para fomentar una relación segura con el jardín.
El experto también advierte sobre la elección de plantas en viveros. “Vemos plantas muy vistosas, pero luego no sobreviven”, señala, destacando que cada especie requiere cuidados específicos, como niveles adecuados de luz solar y riego.
Asimismo, recomienda medir bien los espacios, ya que cada planta crece a diferentes tamaños y puede interferir con el entorno si no se planifica correctamente.
Damián subraya los beneficios de los jardines en zonas urbanas, ya que refrescan el ambiente mediante la evapotranspiración. “La sombra de un árbol nunca será igual a la de un tejado de lámina, porque las plantas liberan agua y regulan la temperatura”, afirma.
Sin embargo, advierte sobre el riesgo de sembrar árboles altos sin conocimiento, ya que pueden dañar cableados eléctricos.
Crear un jardín seguro y funcional no solo protege a los niños, sino que también mejora la calidad de vida en el hogar. Con una planificación adecuada y educación, cualquier familia puede disfrutar de un espacio verde sin preocupaciones.









