TABASCO. Valentín finalmente perdió la batalla. Una neumonía consecuencia de una gripe mal atendida terminó por arrebatarle la vida al pequeñito de seis meses de nacido, tras librar una dura lucha de más de tres meses contra el padecimiento.
La noticia consternó a la familia López Cupil, avecindada en la ranchería Azucena segunda sección, del municipio de Cárdenas. El menor estaba internado desde el domingo 22 de diciembre en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
Luego de complicaciones, Valentín sufrió un paro respiratorio esta semana. Según versiones de su abuela, doña Delgadina Morales Arias, al bebé no se le formó bien su corazón. A raíz de una gripe que padeció en septiembre pasado, se le desarrolló una infección en los pulmones.
“En septiembre fuimos al Hospital Regional de Cárdenas y a falta de pediatra buscamos la ayuda para traerlo al Hospital del Niño, ya que somos gente de bajos recursos”, relata, consternada.
Resultado del tratamiento en el nosocomio público, el pequeñito mejoró, pero en diciembre recayó. Sus padres, su familia, vivieron la Navidad afuera del nosocomio, angustiados, pendientes de la evolución del angelito. Hicieron todo lo posible.
A pesar de sus limitaciones económicas, consiguieron donadores de sangre, pero tras un tercer paro respiratorio, Valentín falleció.
“Esta ya era la segunda vez que traíamos, a como podíamos, al pequeño. Le dio un segundo paro y los doctores tardaron en reanimarlo, ya no aguantó el tercero”, cuenta, entre lágrimas.
El viacrucis no concluyó. En el Hospital recibió apoyo y agilizaron los trámites para llevar al cuerpo hasta su natal Cárdenas. “Pero ahora nos las estamos viendo negras para poder terminar de pagar a la funeraria”, se lamenta la abuela.
“Nos cobraron 12 mil 500 pesos, no contábamos con lo suficiente y tuvimos que pedir prestado para solventar el gasto; actualmente debemos la mitad y nos dan 8 días para liquidar el dinero”, manifiesta, desesperada.
La señora comparte su número telefónico, el 9373740487, por si alguien le toca el corazón el caso y se dispone a ayudarlos.












