Villahermosa, Tabasco.- Trabajadores de supermercados, papelerías, tiendas de ropa y atención a clientes esperan que las empresas para las que trabajan cumplan la nueva, denominada, Ley Silla y por fin se les haga justicia en medio de las intensas jornadas que cumplen de pie, por ocho horas y hasta más, y puedan contar con un asiento con respaldo para descansar por lapsos de tiempo.
La verdad lo veo muy bien así podremos descansar un poco ya no me dolerán tanto los pies y hasta podemos ser más productivos dijo Sebastián Hernández Avalos, empleado de una papelería Tony.
La Ley Silla es una iniciativa aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 2 octubre, con el objetivo de salvaguardar la salud y bienestar de los trabajadores; los empleadores deben de proporcionar asientos con respaldo a todos sus empleados, y en caso de incumplimiento las multas van desde los 25,000 y 250,000 pesos hasta el cierre temporal de actividades.
A través de un sondeo realizado por el equipo de Sintexto se pudo corroborar que muchos trabajadores de diferentes empresas en la capital tabasqueña se mantienen en sus centros laborales de pie aún durante toda la jornada, por lo que esperan con ansias que realmente sus patrones cumplan con la ley para así descansar, debido a que el estar mucho tiempo de pie afecta hasta sus relaciones familiares y actividades planeadas después del trabajo.
“Estoy parado las ocho horas e incluso hasta nueve y llego cansado a casa y ya ni siquiera puedo jugar con mi hijo por el agotamiento” comentó Hernández Avalos.
Hay otros trabajadores que se han resignado a seguir laborando de pie como es el caso de la cajera Miriam “N” quien tiene en la empresa más de 3 años. “Ya estoy acostumbrada a trabajar parada, aunque las cajeras tenemos un banquito por lo general no nos sentamos", explicó.
Sin embargo, trabajadores del súper Soriana también ansían que la empresa aplique la nueva reforma, pues admiten que sus jornadas de trabajo son agotadoras.
“En lo personal a mi si me afecta porque estoy estudiando y llego a mi casa después de mi trabajo y en vez de ayudar en la casa o hacer mi tarea llego bien cansado a dormir y no hago lo que tenía planeado hacer, y me ha hecho pensar en buscar otro trabajo”, mencionó Jesús “N”.
Lo mismo ocurre en las tiendas de ropa donde indican que empleados de algunos departamentos si cuentan con sillas, pero específicamente los de piso de ventas no, por lo que "realmente si nos hace falta", coinciden.
La reportera que suscribe en otros momento estuvo laborando en un restaurante y la experiencia fue agotadora además de la orden específica por parte del patrón: prohibido sentarse; ante el dolor en los pies tenía que acudir al sanitario para sentarme de vez en cuando por uno o dos minutos.










