TABASCO.- En medio de un contexto social complejo, la solidaridad de los tabasqueños brilla con luz propia. Un grupo de personas, movidas por un genuino deseo de ayudar, se ha dedicado a llevar alimentos a los familiares de pacientes hospitalizados en diversos nosocomios de la ciudad.
A diario, una camioneta negra se convierte en un vehículo de esperanza al recorrer las instalaciones de clínicas como la 46 del IMSS, el Hospital Juan Graham, el Hospital de la Mujer y el Hospital del Niño, entre otros. Los voluntarios, que prefieren mantener su identidad en el anonimato, preparan y distribuyen alimentos a los cuidadores, quienes a menudo enfrentan largas jornadas de espera y angustia.
Esta noble acción, que se lleva a cabo durante todo el año, es impulsada por diversas motivaciones: desde promesas religiosas hasta un simple acto de empatía hacia quienes más lo necesitan.
Los vigilantes de los hospitales han sido testigos de esta labor altruista y aseguran que los voluntarios llegan a realizar hasta dos entregas diarias.
La iniciativa ha generado un impacto positivo en la comunidad, demostrando que la solidaridad puede ser un bálsamo en medio de la adversidad. Los familiares de los pacientes han expresado su agradecimiento por este gesto de humanidad, que les brinda un poco de alivio en momentos difíciles.









