TABASCO. A la hembra de mono saraguato que resultó electrocutada en su propio hábitat natural en el municipio de Balancán, se le tuvo que cortar toda la mano izquierda y dos dedos de la mano derecha, confirmó en un comunicado la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa).
La dependencia federal notificó que “el especialista que la atendió tuvo que amputar dos dedos de la mano derecha, que estaban quemados; la mano izquierda entera también tuvo que ser amputada, por estar totalmente quemada y sin tejido. Las dos extremidades inferiores y la cola se encuentran bien y al parecer no hay daño interno".
Sobre las autoridades ambientales estatales y federales, hay señalamientos de haber llegado 48 horas tarde para brindar atención al ejemplar de una especie que está en peligro de extinción.
De acuerdo con el doctor Gilberto Pozo Montuy, director ejecutivo de Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (COBIUS), desde hace dos días, se había hecho el llamado a la Profepa Tabasco para que apoyara con el traslado y la atención médica especializada de la hembra de 4.7 kilogramos de peso.
El animal, reportó, presentaba "heridas profundas en ambas manos con exposición de tendones y huesos, fracturas y quemaduras de tercer grado”.
Pese a esto, a través de su cuenta en redes sociales, la Profepa contó otra versión de los hechos, y destacó que la mona saraguato fue llevada a una unidad de cuidado médico de Palenque, Chiapas.
"Gracias al trabajo coordinado entre la Dirección de Protección Ambiental del municipio de Balancán, Tabasco, y la oficina de representación de Profepa en la entidad, se logró salvar la vida a una hembra de mono sarahuato que se electrocutó con los cables de luz de ese municipio", reportó.
Argumentó que la Dirección de Protección Ambiental "dio los primeros auxilios al ejemplar y avisó a la Profepa, cuyos inspectores trasladaron al ejemplar a la Unidad de Manejo de Vida Silvestre 'Los Susurros', ubicada en el municipio de Palenque, Chiapas, para que recibiera la mejor atención médica posible".
Según las versiones, el ejemplar en edad adulta se electrocutó alrededor de las dos de la tarde del pasado lunes 25 de noviembre al colgarse de unos cables sin recubrimiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que estaban ubicados en su propio hábitat natural, en Balancán.










