TABASCO. Durante el periodo del gobernador Leandro Rovirosa Wade (1977-1982) se construyó el albergue escolar “Carlos Pellicer Cámara”, en la Villa Tamulté de las Sabanas, sin embargo, hoy está convertido en un comedor coordinado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
El proyecto del albergue o también conocido como Casa del Estudiante tomó relevancia en el periodo del gobernador Enrique González Pedrero (1983-1987), cuando su esposa Julieta Campos implementó programas de talleres culturales, pintura, artes y danza, entre otros.
El pintor, diseñador y escenógrafo cubano Leandro Soto colaboró en ese entonces a desarrollar talento de muchos jóvenes de la zona Yokot´an en pintura, fue en esas aulas donde se empezó a formar otro artista plástico: Eliazar Hernández Arias, “ahí nos quedábamos a dormir”, recordó.
Sin embargo, en 1996, cuando hubo el cambio de gobierno, con la burocracia y la falta de la continuidad dejó de ser un albergue. Hoy el INPI, tiene a cargo el edificio, pero solo es usado como comedor.
Sin embargo, sigue la necesidad de un servicio para estudiantes, ya que a esa comunidad llegan muchos alumnos de localidades lejanas como Acachapan y Colmena, quinta sección, del municipio de Centla la zona conocida como los Chilapa, los Aztlanes, Tintalillo, así como Santa Cruz; jóvenes que estudian en la Universidad Intercultural de la villa Tamulté.
La coordinadora del comedor “Carlos Pellicer Cámara” Marlene Morales Velázquez externó que hoy en día el objetivo "es apoyar a los niños de escasos recursos que van a la escuela y no tienen que desayunar. Entonces esta institución ayuda a esa familia a que sus niños vengan aquí a alimentarse y no se vayan con el estómago vacío en la escuela”.
Actualmente cuenta con una matrícula de 50 alumnos, de nivel primaria y secundaria, los alumnos se inscriben cada ciclo escolar para obtener el beneficio, incluso los que estudian la preparatoria también tienen la posibilidad de acceder al apoyo.
Explicó que cuentan con dos ecónomas quienes son las encargas de elaborar los alimentos, una coordinadora de lengua Yokot´an, que imparte clases por una hora y media, con el objetivo de no perder la lengua.
“Los niños, después de comer pasan con la maestra dependiendo si le toca ese día, porque como aquí hay varios niveles, la maestra los tiene conformados en grupos de acuerdo a su nivel de estudios, y ya el día que le corresponda quedarse, comen y se pasan a su clase de Yokot´an”.
Detalló que hasta el momento se atienden a los alumnos de diversas escuelas cercanas a la villa Tamulté, como los de la comunidad de Tocoal primaria “Francisco González Bocanegra”, primaria de Tamulté “Benito Juárez” y “Carlos A. Madrazo”, la Secundaria Técnica número 7 y la escuela primaria de la comunidad de Aniceto “Graciela Pintado”.
De los tres dormitorios, con capacidad para 180 personas, con que cuenta el albergue hoy dos se encuentran acondicionados como aulas y uno es el comedor, además hay una sala de usos múltiples y una palapa de artes, la que actualmente está sin techo.
Morales Velásquez indicó que las aulas no están climatizadas y la infraestructura también cuenta con una cacha deportiva sin techar por lo que espera que gobiernos de los tres niveles destinen los recursos necesarios para su rehabilitación y mejor funcionamiento.














