TABASCO. Los tatuajes han tenido usos simbólicos en diferentes culturas a lo largo de la historia de la humanidad, (pero) en la actualidad las personas que portan este tipo de creaciones, son estigmatizadas, al grado de ser catalogadas como delincuentes por parte de la sociedad.
En medio de esos prejuicios, contrasta lo que sucede en ciertos sectores. Un ejemplo son los elementos de las fuerzas de seguridad, a quienes sí se les permite tenerlos. Incluso, en el Ejército pueden realizárselos, siempre y cuando no sean mayores a 10 centímetros ni sean visibles fuera del uniforme.
En Tabasco aún permea cierta resistencia a este tipo de prácticas. Aquí, la gente todavía no está preparada ni abierta a aceptar que hay personas que se sienten bien manifestando su fe; o bien, profesando una religión diferente; o incluso, con marcas en la piel que, a su juicio, les dan identidad.
Testimonio de todo esto es lo que sucedió a Estrella del Carmen Díaz, la joven tabasqueña convertida al Islam que fue atacada por una mujer de origen europeo en el Costco de Villahermosa.
En la entidad hay muchos casos invisibles de personas que han sufrido discriminación por el mero hecho de su apariencia. Una prueba viviente es lo que sucedió a Edy Johan, un joven que ha sido víctima de actos de rechazo, exclusión y marginación por la simple condición de estar tatuado.
“Cuando vas al cine o estas haciendo fila para pedir una comida o algo, o te subes al taxi, (me dicen) rapidito a dónde vas, te empiezan a interrogar, uno ya se tiene que acostumbrar a vivir con eso”.
Al igual que él, Cristian Yoeka nos cuenta a Sintexto que a él también lo han discriminado por sus tatuajes.
“Me ha pasado en el Uber que cuando llega a recogerme, ya no te levanta, me cancela el servicio; en Guadalajara iba con mi mano afuera de la ventanilla, y no se de dónde salieron tantas patrullas y cerraron al Uber en que yo venía y me dijeron que por estar tatuado tenían que revisarme y hurgar mis cosas”.
El tatuaje se ha popularizado a nivel mundial; en México hay 12 millones de personas tatuadas, siendo el país de América Latina donde más ocurre esta práctica. Mientras que para unos es una moda, para Cristian no.
“Creo que se ha ido inculcando a la sociedad, entonces puede ser moda para muchos, pero todavía lo vemos valioso para cada uno de nosotros. En mi caso, cada tatuaje tiene un valor, no es por moda”.
Estos puntos de vista coinciden con los de Edy, quien nos comenta que ha visto cómo se ha ido modificando la idiosincrasia en México y el mundo con respecto a este tema. "La genta acepta ya, un poco más, que las personas carguen un tatuaje", se sincera.
Edy Johan señala que hoy día el tatuaje ha cobrado auge en la sociedad, pese a que todavía hay sociedades, como la tabasqueña, donde no se rompen los estereotipos que se han idealizado en torno a quienes portan este tipo de creaciones.
Ante este escenario, recomienda a quienes están deseosos de efectuarse uno, a pensarlo bien. Si quieres hacerte uno, que sea algo que te guste o te identifique, ya que es algo para siempre, "que no se quita con agua y jabón".
“Número uno: hay que checar los estudios; número dos, hay que checar los artistas; y número tres, hay checar el diseño. Es importante tener claro qué nos vamos a tatuar y quién nos lo va hacer”, advierte el joven.
“Creo que el tatuaje al final del día, (el tatuaje) te sube la autoestima; si te haces un buen tatuaje y lo miras al espejo, te da para arriba, pero si te haces un mal tatuaje, te puedes arrepentir”, concluye.












