Apaseo el Grande, Gto. – La indignación crece en Apaseo el Grande tras la muerte de Oliver Molina, un joven de 19 años, quien fue presuntamente acribillado por elementos de la Guardia Nacional (GN) en la madrugada de este domingo. El trágico suceso ocurrió en la carretera Celaya-Querétaro, cerca de un retén, cuando Oliver regresaba de una fiesta junto a un menor de 16 años y otro amigo.
Según el desgarrador testimonio de sus familiares, el terror se apoderó de los jóvenes al encontrarse con un retén de la GN. "Les dio miedo pararse, el que iba manejando decidió pasar el retén y la Guardia Nacional los persiguió y les comenzó a disparar," relató una persona cercana, confirmando la versión que apunta directamente a los agentes federales.
Bajo una lluvia de balas, Oliver fue alcanzado por los disparos. Aunque sus acompañantes lograron trasladarlo por sus propios medios al Hospital Comunitario de San Miguel Octopan, la gravedad de las heridas fue tal que el joven falleció poco después, dejando una profunda herida en su familia y comunidad.
Justicia Exigida Mientras Oliver Descansa
Mientras la familia clama justicia por lo que consideran un homicidio, los restos de Oliver Molina fueron velados y sepultados esta misma tarde de domingo en Apaseo el Grande, bajo un ambiente de dolor y exigencia de verdad.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato confirmó el hecho, pero inicialmente omitió la presunta participación de la Guardia Nacional en su reporte, limitándose a señalar el inicio de una carpeta de investigación por una persona mayor de edad fallecida por heridas de bala. Esta omisión inicial ha generado más suspicacia entre los afectados.
Los dos acompañantes de Oliver fueron localizados horas después y, según las denuncias de la familia, habrían sido golpeados por los agentes tras la persecución. La denuncia formal por el presunto homicidio ya fue presentada ante la Fiscalía.
Hasta el momento, la Guardia Nacional ha mantenido un silencio sepulcral sobre el incidente, sin emitir ningún pronunciamiento oficial ante la grave acusación.
Este caso reaviva el recuerdo de la muerte de un menor de 13 años en Juventino Rosas, ocurrida en agosto pasado bajo circunstancias similares que también involucraban disparos de la GN por no detenerse en un retén. La sombra de la impunidad se cierne sobre este nuevo y doloroso episodio.









