La pesadilla de la violencia de género se cierne implacable sobre Tabasco. Apenas han transcurrido dos días del 2026, y el horror ha vuelto a golpear con la localización del cuerpo sin vida de una mujer en un barranco del municipio de Jonuta. Este atroz hallazgo se convierte en el segundo feminicidio registrado en lo que va del año.
El terrible descubrimiento se registró en la ranchería Monte Grande, a un costado de la carretera Jonuta-Ciudad Pemex. Pobladores, alarmados, reportaron la presencia de envoltorios negros que despedían un escalofriante indicio de tragedia.
Elementos de la Policía Municipal acudieron al sitio y, al revisar una de las bolsas de plástico, confirmaron el macabro presagio: era el cuerpo de una mujer. La víctima estaba maniatada, amordazada con cinta gris y presentaba visibles huellas de tortura, un sello de la crueldad que marcó sus últimos momentos.
El cadáver fue trasladado de inmediato al Centro de Procuración de Justicia, donde se le practicará la necropsia de ley para intentar devolverle su identidad y determinar la causa exacta de su violenta muerte.
Este nuevo caso en Jonuta enciende las alarmas de manera dramática, pues se suma al primer feminicidio del año, ocurrido el pasado 1 de enero en Nacajuca, elevando a dos las víctimas mortales de la violencia machista en un inicio de año que promete ser tan sombrío como el anterior. La impunidad y el terror continúan cobrando vidas.








