CHIAPAS. Ante la llegada constante de personas extranjeras con necesidades de protección internacional en la frontera sur del país, la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Comisión Mexicana de Ayuda (Comar) pondrán en marcha el Centro Multiservicios en Tapachula, único en su tipo en América Latina, con capacidad para recibir a mil 500 personas por día que requieran iniciar y dar seguimiento a sus solicitudes de refugio, así como otros servicios básicos.
Albergues y refugio para migrantes en Tapachula han registrado saturación en la recta final de septiembre, debido a la llegada continua de migrantes que buscan aplicar en peticiones de asilo a través del sistema CBP One, implementado por el gobierno de Estados Unidos, en colaboración con autoridades mexicanas.
La aglomeración de migrantes ha generado que activistas defensores de derechos humanos en la frontera sur, encienda las alertas debido a la falta de insumos para poder sostener a los extranjeros que a diario tocan a las puertas de los dos principales refugios en la ciudad: Belén y Jesús el buen pastor.
En lo que respecta al albergue Jesús el Buen Pastor, propiedad de la activista Olga Sánchez y coordinado por Herbert Bermúdez, el registro de ingreso de migrantes se ha triplicado, a tal punto que se han tenido que habilitar espacios que anteriormente no se usaban para el descanso y abrigo de personas.
A decir del administrador de este albergue que lleva operando más de 20 años en la frontera sur, la mayoría de migrantes que llegan en busca de un sitio para poder dormir y permanecer por días son de origen venezolano, seguidos por los hondureños y otras nacionalidades del continente americano, entre estas aquellas personas provenientes de Haití.
Lourdes, una de las tantas mujeres que han encontrado refugio en este lugar, señaló que espera que pronto su cita por el sistema CBP One se concrete, ya que durante una semana ha intentado desde un teléfono celular y no ha obtenido resultados positivos.
Pese a esto, confía en que pronto llegue una resolución para poder viajar a la frontera norte y entregarse a las autoridades estadounidenses en calidad de solicitante de refugio.
“La verdad es que esta medida implementada es la mejor que pudo haber echado a andar Estados Unidos; entiendo que no todos los migrantes podremos ser aprobados, pero por lo menos ya es una medida segura para llegar a la frontera norte”, apuntó la mujer nativa de Venezuela.
Por ahora, el albergue Jesús el buen pastor requiere de insumos y alimentos para poder ayudar a toda la comunidad migrante, que a diario llena más este punto diseñado para poder dar un sitio donde descansar a los extranjeros.











