TABASCO. “Me gusta ayudar a mi mamá en su trabajo porque ella me necesita”, son las palabras del pequeño Eitan Almeida Baeza, de ocho años de edad, quien ayuda a su madre atendiendo en una panadería en Tierra Colorada.
Mientras que otros niños al salir de la escuela están con celulares, tabletas o jugando por las tardes, el menor acude a la ocupación de su madre.
Litzy Karime Baeza Guerrero, madre soltera trabajadora, de 25 años, decidió darle el ejemplo a su hijo de lo que es ganarse la vida, al igual que así puede estar pendiente del pequeño.
“A él le gusta estar conmigo, además que como va muy bien en su escuela, refuerza lo que ya aprendió en la materia de matemáticas”, explicó la señora.
Al preguntarle a la madre si sólo era por temporada vacacional, ésta aseguró que no, que desde que ella comenzó a laborar desde hace un año y medio, habló con su jefe para que pudiera llegar su hijo a la panadería.
Sin embargo, relató que Eitan se ha ido disciplinando, ya que al principio era muy inquieto como cualquier niño, pero ahora es quien atiende a los clientes, cuando su madre se ocupa con otros compradores.









