CIUDAD DE MÉXICO.— No fue la Guardia Nacional la que liberó a los migrantes secuestrados en una carretera cerca de Matamoros. Según el presidente, Andrés Manuel López Obrador, el que aparecieran sanos y salvos se debió a que los plagiarios «los dejaron libres» frente a un centro comercial.
Sobre el mega secuestro, ocurrido desde el 30 de diciembre, López Obrador señaló que eran un total de 32 plagiados, 31 adultos y una menor de edad. La mayoría de origen venezolano y hondureño.
La noche en que sucedieron los hechos, el grupo de secuestradores bajó a los pasajeros del autobús Senda en que viajaban. En la carretera Monterrey-Matamoros, cerca del municipio conurbado de Río Nuevo, dejaron abandonados a cinco, que ahora se sabe, eran de nacionalidad mexicana.
«Se intervino pronto, todas las autoridades... Que es muy buena la autoridad, el gobernador de Tamaulipas [Américo Villareal]. Ayuda también el sensacionalismo porque se sabe en todo el país, no es un asunto que pueda ocultarse. En este caso fue noticia», acotó el mandatario.
A pregunta de si había detenidos, respondió que aún estaba la investigación en curso. «Por lo pronto celebremos que aparecieron con vida, eso es lo más importante. No tengo información [de los detenidos]. Sigue el operativo».
Los plagiarios tenían planeado extorsionar a los familiares de sus víctimas, los cuales residen en Estados Unidos. El viaje que realizaban era para conseguir visas humanitarias que les permitieran cruzar la frontera.









