TABASCO. Originaria del municipio de Centro, Karla Paola Santander Frías es ingeniera industrial, pero en pandemia se le dio la oportunidad de participar en el programa Space Apps Challenge, un proyecto de la NASA para desarrollar aplicaciones móviles y otros inventos utilizando los datos del universo, el medio ambiente mundial y otro conjunto de datos.
Resultado de esa incursión, Santander Frías se convirtió en colaboradora de la agencia aeronáutica. Ella cuenta con una certificación como astronauta análogo acreditada por la Universidad Federal de Río Grande Do Norte en Brasil.
Space Apps Challenge la designó para representar al estado de Campeche, donde fue pionera y fundadora, debido a que en Tabasco ya existe otra persona que ocupa el cargo de líder local ante la NASA.
Ser astronauta análogo tiene mucha importancia, pues se dedica a la Gerencia de Proyectos, por medio de la que colabora en investigaciones que posteriormente son presentados a la NASA, vía proyectos que pueden ser aprobados o descartados.
“Para mí es algo muy importante, es una gran fuente de crecimiento, me siento muy orgullosa de representar a Tabasco ante la NASA”, afirma la joven.
Uno de sus proyectos más destacados está relacionado con el pozol tabasqueño como fuente de alimentación en Marte, “porque el pozol deshidratado puede durar 6 meses sin dejar de ser comestible para el ser humano”.
“Tuve la oportunidad de proponer que el matalí y el maguey morado sean un cultivo hidropónico, además postulé al pozol tabasqueño como un alimento propuesto para la tripulación en un hábitat marciano”, revela.
Karla Paola dice que esta iniciativa fue aceptada por la NASA y tuvo una muy buena calificación, incluso le pidieron que llevara pozol fresco para probarlo.
La científica tabasqueña exhorta a todos los jóvenes a seguir sus sueños y ser perseverantes para lograr sus objetivos, porque sólo estudiando y echándole ganas se pueden lograr.









