TABASCO.- Tabasco está dentro de los primeros quince lugares que otorgan el tarjetón de residente permanente y temporal a migrantes; sin embargo, estas familias hoy enfrentan un gran desafío, cuando interceptados por autoridades del INM son detenidos en su tránsito a EU y traídos a Villahermosa, como última opción antes de ser repatriados.
El trámite por parte del Instituto Nacional de Migración para retornar a estas personas a su país es muy costoso y liberadas a su suerte prefieren solicitar su condición de refugiados en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
Cobijados de esta forma, las personas permanecen en territorio mexicano con la esperanza de poder alcanzar una mejor calidad de vida, pero deben buscar la manera de sobrevivir de seis a nueve meses mientras se resuelve su situación legal.
Al respecto, el asesor jurídico del Comité de Derechos Humanos de Tabasco (Codehutab), Efraín Rodríguez León manifestó que lo perverso es que la visa "supuestamente humanitaria" les da derecho a transitar libremente por el territorio nacional, pero "con letras chiquitas" los condiciona a que el tiempo que dure el proceso, no pueden abandonar la entidad federativa donde iniciaron su solicitud de refugio.
Entonces pues, se convierten en rehenes de ese proceso, pues no pueden buscar trabajo fuera de un estado que carece de oportunidades de empleo y subsistencia para los propios locales que de menos para quienes están de paso.
Los migrantes son detenidos en Reynosa, Monterrey, Puebla o Tijuana y no los retornan a su país, los abandonan en Villahermosa y no conforme con eso pierden el derecho a la condición de refugiados por abandonar la entidad federativa donde iniciaron su trámite. "Toda esa faramalla que hacen es una clara violación a sus derechos humanos”, aseguró el especialista.
Un grupo de migrantes entrevistado por SinTexto, procedentes de Venezuela, Salvador, Haití y Colombia, contaron que fueron detenidos en la Ciudad de México la semana pasada, “nosotros tenemos nuestras visas, a pesar de eso nos detuvieron, ni nos dieron chance de buscar nuestras mochilas o cambiarnos; nos trataban como se les daba la gana”, comentaron.
Aunque cuentan con permisos para trabajar en algo para sobrevivir, los detuvieron y trasladaron a la capital tabasqueña; "nos trajeron a Villahermosa y ahora no podemos regresar”, lamentan.
Un venezolano quien pidió reservar su nombre, relató que lo detuvieron junto con su familia en el centro del país, pero con tal violencia que su pequeña hija soltó la mano de su esposa y estuvo perdida durante dos días; ante este hecho, los agentes de Migración liberaron a la señora para que tratara de localizar a su pequeña y a él se lo llevaron durante tres días, tiempo en que no pudo tener comunicación con su familia. Me llevaron engañado, me dijeron que me iban a dar un permiso; "al final no le dan nada a uno, lo sueltan como un perro”.
Un migrante de El Salvador, quien viaja con su primo, comentó que les prometieron una estancia por veinte días pero fueron engañados, a pesar de contar con una cita de la Comar para realizar todos los trámites; "los policías de Migración pidieron nuestros datos para después soltarnos en la calle, y ahora no tenemos más remedio que pedir ayuda a las personas para regresar a nuestro país.
Así de complejo resulta el entramado en México para el tránsito de los migrantes, "es mucho riesgo conseguir el sueño americano", concluyen.









