Tabasco.- El decreto de los gobiernos federal y estatal que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas durante los días previos a la jornada electoral afecta fuertemente en ingresos de propietarios de restaurantes y expendedores de vinos y licores.
Los pagos de salarios, luz y renta siguen corriendo y los establecimientos cierran durante dos días en fin de semana y fin de mes, señala Abram Alberto Lozano, propietario del Restaurante Bar- La Sirenita quien reconoció que los ingresos bajan hasta en un 30 por ciento.
Aunque se trata una Ley Seca, cada tres años tanto para elecciones presidenciales y para procesos locales, dijo que no hay de otra más que acatar las disposiciones.








