TABASCO. La presidenta del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), Elizabeth Nava Gutiérrez, manifestó que este pronunciamiento de Cero Tolerancia a Conductas de Acoso y Hostigamiento Sexual, son para prevenir y erradicar estos problemas que se llevan a cabo dentro de las instituciones.
Muchas veces la falta de respeto, “a veces no detectamos que pudiéramos encubrir o ser víctimas nosotras o ser la persona que violenten a otras personas, porque aquí puede ser hombres o mujeres, lo que nos interesa es poder evidenciar, qué estamos viviendo pero que sepan que hay un canal institucional para poder conducir”.
Enfatizó que con este pronunciamiento lo que busca es que haya un ambiente laboral libre de cero violencia, “si estamos pasando la mitad de nuestro tiempo aquí, que estemos ejerciendo nuestro trabajo de manera libre sin el temor de alguien que me va a encontrar que va a ser grosero o con alguien que pudiera hacer una acción que yo me sienta cómoda”.
La encargada de leer el pronunciamiento fue la consejera María Elvia Magaña Sandoval, quien indicó que el IEPCT adquiere el compromiso de adoptar políticas y medidas necesarias para erradicar todo tipo de violencia, sobre todo las del ámbito laboral contra las mujeres.
Expresó que el acoso y el hostigamiento son conductas que laceran la dignidad de las personas, principalmente de las mujeres.
La consejera apuntó que con este protocolo se busca sancionar conductas inapropiadas, ya sean físicas o verbales.
Magaña Sandoval refirió que estas acciones recibirán diferentes tipos de sanciones, dependiendo la falta cometida por el integrante del órgano electoral.
Asimismo, dio a conocer la lista de conductas que están prohibidas dentro de la institución: tener contacto físico sugestivo o de naturaleza sexual, como tocamientos, abrazos, besos, manoseos y jalones sin el consentimiento expreso de la persona que los recibe.
Hacer regalos, dar preferencias indebidas, o notoriamente diferentes a cambio de conductas sexuales o manifestar abiertamente o de manera indirecta constante interés sexual por una persona sin el consentimiento expreso de la persona que lo recibe.
Llevar conductas dominantes, agresivas, intimidatorias u hostiles hacia una persona para que se someta a su deseo o interés sexual o de alguna otra persona, así como otras conductas.










