Tabasco se viste de gala. Más que un certamen de belleza, la elección de la Flor Tabasco es la fiesta tradicional que paraliza al estado, un rito donde las 17 embajadoras municipales, consideradas las "flores" más hermosas del edén, inician su camino hacia la máxima corona.
Este sábado, con la energía desbordada de sus seguidores, las representantes hicieron su ingreso al Hotel Quinta Edén, el sitio que se convertirá en su cuartel de concentración. Encabezadas por la actual Flor Tabasco, Fernanda Miramontes, el contingente floral comenzó a desfilar ante la algarabía de sus porras. Las primeras en engalanar la entrada fueron las flores de Nacajuca, Centro, Cunduacán, Cárdenas, Comalcalco y Jalpa de Méndez, cuyos nombres resonaron con la esperanza del triunfo.
El ingreso continuó con el aroma y el color de Jalapa, Jonuta y Huimanguillo, seguido por el brillo de Macuspana, Tacotalpa y Paraíso, que lucieron conjuntos coordinados en amarillo, verde y blanco, simbolizando la identidad tabasqueña. La pasarela de entrada culminó con las flores de Centla, Emiliano Zapata, Balancán, Teapa y Tenosique.
Este año, la emoción se vive con una intensidad especial, pues la historia reciente ha sembrado la ilusión en cada municipio. El recuerdo de Fátima Bosch Fernández, una "flor de oro" que emergió de este tradicional concurso y años después se convirtió en la primera Miss Universo tabasqueña, es la alegoría viva de que el triunfo y la trascendencia nacen en este jardín. Cada una de las 17 jóvenes sabe que no solo representa un municipio, sino que lleva sobre sus hombros el sueño de todo un estado. Ha iniciado la cuenta regresiva para ver cuál de estas hermosas flores será coronada como la más bella del Edén.








