TABASCO.- Pese a que desde junio de 2023 se instalaron las mesas de transición IMSS-Bienestar y para agosto se firmó la transferencia de la infraestructura de salud del estado a la federación, las unidades médicas continúan operando de la misma forma, al interior de ellas el personal de Salud carece de información sobre la transición, y ni remozamientos presentan las fachadas de los edificios.
En un sondeo realizado por SinTexto, se constató que únicamente los edificios de nueva creación, que aún se encuentran en construcción, se han empezado a rotular con el logotipo de IMSS-Bienestar.
La mayoría los trabajadores sanitarios desconocen en qué consiste el proceso de cambio, así lo reveló el delegado sindical federal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud sección 48, José Luis García Valencia, quien trabaja en el Centro de Salud con Servicios Ampliados de Buenavista, municipio de Centro.
Informó que en noviembre del año pasado se les dijo que venía el IMSS-Bienestar, "pero no veíamos claro qué estaba pasando, fue hasta marzo de este año que nos dijeron que ya pasábamos a ser IMSS-Bienestar; sin embargo hasta la fecha ni siquiera han cambiado el nombre o rótulos a las fachadas de los edificios donde laboramos. Nuestra identidad sigue siendo Secretaría de Salud-INSABI; no ha llegado personal para hacer un cambio en la infraestructura”.
Comentó que solo han realizado supervisiones, pero no hay ningan modificación hasta la fecha, “se dice que viene un cambio, pero no hay una información correcta, la infraestructura y operatividad sigue igual".
Indicó que las autoridades están fallando pues no informan a los trabajadores en qué consisten los cambios que se van a aplicar; sabemos de oídas que han venido de la dirección y de la administración, pero no hay datos correctos ni concretos; hay mucha información incorrecta y hay mucho ruido que se está haciendo en las redes sociales, aseguró.
Ante esta situación la gente tiene mucha confusión, pues no se sabe cómo va a funcionar el IMSS-Bienestar, tanto en la parte operativa como la parte de administración; nos dicen que cuando entre el nuevo sistema muchas personas serán corridas y en otro caso que nuestros horarios de trabajo se van a modificar.
En el caso del CESSA Buenavista se comenta que ya no va a funcionar como tal, sino que será un hospital comunitario que va a laborar las 24 horas, los 7 días de la semana, los 365 días del año; "pero ya estamos en abril y los trabajadores seguimos en incertidumbre”.
Prácticamente todos las unidades de salud que existen en la entidad están igual, sin cambios, sin mejoras, sin información.
Cabe recordar que el mandatario estatal desde junio del año pasado dijo que Tabasco estaba listo para contribuir con el Presidente a mejorar el sistema de salud nacional, con ética humanista y solidaria.
Pero apenas, el jueves pasado el subsecretario de Integración y Desarrollo en la Secretaría de Salud federal, Juan Antonio Ferrer sostuvo una reunión de evaluación de equipamientos de unidades hospitalarias de Tabasco, para el caso del hospital de Quintín Arauz, municipio de Centla y el hospital regional de Cárdenas.
La transformación al sistema de Salud que ofreció el Presidente López Obrador, a estas alturas ya debería ser tipo Dinamarca, sin embargo el plan se sigue armando a meses de que el ejecutivo se despida de su mandato.












