CHIAPAS. Bajo la mirada cómplice de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, los carteles del narcotráfico controlan los flujos migratorios en su ingreso a México por la frontera sur, afirmaron las diócesis de Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas.
A través de la Pastoral Social y de Movilidad Humana, las tres diócesis denuncian que existe “una sostenida inseguridad hacia los migrantes en su paso por nuestro país, sobre todo en la frontera sur; el incremento de los secuestros, particularmente de mujeres, así como una política migratoria más compleja que no respeta la dignidad de las personas y los vuelve más vulnerables”.
“El control del territorio por parte de los cárteles del narcotráfico, ha obligado a familias y comunidades completas a emigrar y desplazarse, causando terror por el reclutamiento y la desaparición forzada, el cobro de piso y el sometimiento para ejecutar acciones ilícitas que convienen a intereses de esos grupos criminales”.
Por esta situación, los que más sufren estas terribles situaciones, son las familias que viajan con niños.
La iglesia católica manifiesta también su preocupación por “el engaño del Instituto Nacional de Migración (INM) a los migrantes, dejándolos varados en diferentes puntos del país, a la deriva, lo que agudiza esta crisis humanitaria, y a pesa de los riesgos a los que se exponen, no cesa la migración por esta frontera”.
Mientras que el Ministerio de Gobernación de Guatemala ha anunciado la detención de una banda criminal en aquel país, dedicada al tráfico de migrantes y presuntamente vinculada al accidente de hace tres años, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, “vemos con indignación que la impunidad y la corrupción siguen estando presentes y en toda la realidad migratoria, particularmente en la frontera sur”, manifiestan las diócesis de Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas, mediante un comunicado.
El pronunciamiento hecho público al cumplirse el tercer aniversario de la tragedia ocurrida el 9 de diciembre de 2021 en la carretera Chiapa de Corzo-Tuxtla Gutiérrez, al volcarse el tráiler en el que eran transportados de manera clandestina más de 160 personas migrantes, con saldo de 57 migrantes fallecidos, la mayoría ciudadanos de Guatemala.
Las tres diócesis de Chiapas, calificaron este hecho como lamentable, “lo que nos muestra, que cada vez es más terrible el drama que cotidianamente viven los migrantes en su paso por nuestra tierra”.
"Por primera vez en la historia se tiene conocimiento de que mexicanos se desplazan hacia Guatemala huyendo de la violencia. No vemos que el Ejército esté realizando acciones para contener y combatir a estos grupos delincuenciales, más bien los protege", lamenta Luis Abarca, activista del Comité Digna Ochoa.
"Es enfermizo hablar de abrazos y no balazos. Es una continuidad de una guerra que está costando vidas en Chiapas, desapariciones y miles de desplazados", agrega.
También Gerardo Alberto González Figueroa, investigador del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), denunció complicidades de militares y criminales.
"En Frontera Comalapa, en la región Sierra de Chiapas, las personas han visto a los militares saludarse con los cárteles", enfatiza.
Los Cárteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación -con apoyo de bandas locales- libran una guerra para controlar el tráfico de drogas, de personas y armas, así como la extorsión, trata de personas e incluso el control de Gobiernos y Policías locales, finaliza el comunicado.












