CHIAPAS. Luego de cuatro años de guerra en el municipio de Pantelhó entre las autodefensas “El Machete” y el grupo criminal “Los Herreras”, lo que provocó el desplazamiento de miles de familias, este mes comenzaron a retornar a sus hogares los lugareños tras la incursión en el municipio de elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a finales del año pasado.
Este sábado, el lugar se convirtió en un espacio de diálogo, reconciliación y fraternidad con la llegada del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, quien puso en marcha el Programa de Paz y Cultura para Chiapas, una iniciativa que busca acercar las instituciones al pueblo y brindar apoyos a los sectores en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Ataviado con la vestimenta tradicional y acompañado de su esposa Sofía Espinoza Abarca y su hija Renata Ramírez, el mandatario hizo un llamado firme a la unidad y el respeto como pilares fundamentales para alcanzar la paz duradera y garantizar mejores condiciones de vida para todas y todos.
“Construir la paz significa despojarnos del orgullo y no querer imponer nuestras ideas. Eso nos ayuda a evitar y resolver conflictos. No quiero un Chiapas enfrentado; hoy vengo a ser árbitro y mediador, a cumplir la responsabilidad que el pueblo me dio para lograr la unidad, por eso estoy aquí”, enfatizó.
Ramírez Aguilar lamentó el abandono en el que se encontraba Pantelhó, asegurando que esa etapa quedó atrás, pues su administración está comprometida en atender las demandas ciudadanas; en ese sentido, anunció que se priorizarán acciones en educación, salud y vivienda, así como apoyos para el campo, la niñez y las mujeres.
La secretaria general de Gobierno y Mediación, Patricia del Carmen Conde Ruiz, informó que a partir de este sábado en Pantelhó se implementarán diversos proyectos y programas institucionales al servicio del pueblo; además, se contará con el respaldo de la Guardia Nacional, la Defensa y otras autoridades de seguridad, con el objetivo de restaurar la unidad y la paz.
El presidente concejal de Pantelhó, Juan Gómez Sántiz, agradeció las acciones del gobierno estatal para fortalecer el tejido social y recuperar la confianza de la ciudadanía, que anhela un futuro de paz en el que las familias puedan salir a las calles sin miedo.
En representación de la población, Ana Gómez López relató que durante mucho tiempo el pueblo vivió bajo el control de grupos criminales, lo que obligó a muchas familias a abandonar sus hogares por temor a perder la vida. No obstante, aseguró que hoy confían en el gobierno de Eduardo Ramírez, convencidos de que trabaja para devolver la seguridad.













