TABASCO. En el municipio de Huimanguillo, Tabasco, más de mil reses han muerto debido al consumo de un cargamento de pollinaza contaminada que llegó a la región el pasado 11 de marzo. Esta emergencia afecta gravemente a los ganaderos de la zona, quienes vieron cómo su ganado se desplomaba tras haber ingerido este producto, originado con desecho de la industria avícola.
El cargamento de 20 toneladas de pollinaza, compuesto principalmente por excretas de pollo, plumas y otros desechos animales, fue destinado a la colonia Agrícola Ganadera "Francisco Martínez Gaytán". La contaminación en este lote fue la causa de la mortandad masiva de reses, un fenómeno que ha dejado en vilo a los productores locales.
Para comprender más sobre este producto y las implicaciones de su uso en la alimentación de ganado, Sintexto entrevistó a Carlos Noé Bedoy Salvador, veterinario especializado en especies grandes, quien explicó el origen y los riesgos asociados con la pollinaza.
Según el veterinario, éste es un subproducto de la industria avícola, compuesto principalmente por las excretas de los pollos, y puede contener desde gaserrín hasta cascarillas de arroz o soya. En ocasiones, este desecho incluye plumas y trazas de antibióticos utilizados en el tratamiento de las aves, lo que puede representar un riesgo para la salud del ganado al que se le da sin el control adecuado.
"En este caso, la pollinaza no debe ser el alimento principal del ganado, sino sólo un complemento dentro de una dieta balanceada. Su uso se limita generalmente al 10 o 15 por ciento de la alimentación total, bajo la supervisión de un especialista", explicó Bedoy Salvador.
Los productores han recurrido a esta alternativa para alimentar a sus animales debido a la escasez de pasto. Sin embargo, el exceso en la dieta, especialmente sin un control adecuado, puede resultar letal, como lo señaló el veterinario.
"El problema no es la pollinaza en sí, sino el hecho de no saber utilizarla correctamente, lo que puede provocar que los animales coman en exceso y sufran consecuencias fatales".
A nivel nacional, el uso de pollinaza no está prohibido, aunque en países como Colombia se ha restringido su consumo por los riesgos sanitarios que conlleva.
Bedoy Salvador señaló que, en la medida en que se cumplan las normativas de higiene y tratamiento del producto, este puede ser utilizado de forma segura, pero advirtió que su uso debe ser cuidadosamente controlado.
"La ética de alimentar a los animales con este tipo de productos depende de cómo se utilicen, si se hace de manera responsable, respetando las dosis y asesoría adecuada, no hay problemas, aunque el exceso, como está ocurriendo ahora, revela un mal manejo por parte de algunos productores", concluyó el veterinario.









