TABASCO.- Por más de diez años, ciudadanos del primer cuadro de la capital tabasqueña han padecido por fugas de aguas negras en sus calles.
Los drenajes son rebasados o están colapsados, ya sea por tuberías antiguas o por la basura que se acumula, falta de mantenimiento o incidentes extraordinarios provocados por la zona pantanosa sobre la que se encuentra construida la ciudad.
La calle Francisco I. Madero, es una muestra de lo que se padece en otras más ya sea del centro, de las colonias populares y la zona conurbada del municipio; ubicada en el primer cuadro de la ciudad, los ciudadanos reportan que tienen más de 10 años con una fuga de aguas negras que ningún gobierno ha podido reparar, afectándoles en sus viviendas y comercios y dando una mala impresión a turistas nacionales y extranjeros que visitan la capital.
El empresario Yoni Lucas Soancatl indicó que en tiempos de lluvia las aguas negras inundan sus locales, “la gente pasa y siempre dice que apesta muy feo, y nos dicen que nos debemos de quejar, pero aunque haya quejas y denuncias, no hay solución”.
“Este problema esta en el mero corazón de la ciudad; en verdad el olor llega a ser insoportable, algunos por estar aquí tanto tiempo quizá ya ni lo perciben, pero la gente que nos visita nos reclama", asentó.
El tramo de la fuga se ubica en la calle Francisco I. Madero esquina con la calle Hnos. Bastar Zozaya, donde existen 38 negocios aproximadamente que están afectados por el fuerte y nauseabundo aroma.
Otro comerciante, Genaro Jerónimo González indicó que la tubería principal está aplastada, a pesar de eso, las autoridades han pasado por ese lugar únicamente a tomarle fotos y a hacer mediciones de la calle.
Y lanzó un llamado al gobernador y presidente municipal: "a como pidieron el voto, así queremos nosotros que se respete, queremos una ciudad limpia, no vivir en lo cochino, ni en lo pobre; apestan a suciedad los comercios, todos, los niños y visitantes tienen que andar tapados de la nariz"; y pidió manden a reparar de manera urgente al registro de aguas negras.
Por su parte, la encargada de un consultorio médico que se ubica en el lugar, Sandra Nabil Rodríguez, comentó el calvario que vive junto con pacientes debido a este foco de infección.
Reveló que ya tienen varios años intentando que las autoridades estatales o municipales hagan caso al llamado urgente de reparar la fuga, pero nadie se ha acercado por lo menos hacer una evaluación de cuál es el problema.
“Nosotros somos clínica de análisis y de ultrasonidos, y nos afecta porque el mal olor penetra hasta dentro de los locales y eso espanta a la clientela; como empresarios todo el día tenemos que soportar el mal olor, además se han padecido infecciones estomacales y respiratorias por estar en contacto permanente con las aguas negras”, aseguró.
Criticó que el Ayuntamiento solo pasa a solicitar los pagos de los impuestos, “si cobran a todos los locales cuando menos ayuden a reparar la red de drenaje y dar solución por fin a este problema".
Aunado a ello, una fuga de agua potable se presentó ahora en la esquina de las calles Francisco I. Madero con Pedro Fuentes; desde hace dos meses se rompió una línea que pasa por esa zona sin que sea atendida para su reparación.











