TABASCO. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Tabasco informa que, tras los lamentables hechos ocurridos en el municipio de Paraíso, donde el menor perdió la vida por las heridas causadas por proyectil de arma de fuego este martes 21 de mayo, se realiza un trabajo minucioso, el cual por el rigor de las investigaciones requiere sigilo.
No obstante, se puede precisar que existe un equipo multidisciplinario atendiendo las distintas diligencias con el fin de esclarecer los hechos lo antes posible y dar con el o los presuntos responsables.
Al momento se cuenta con información recabada a través de videograbaciones y testimonios con los que se puede avanzar en las investigaciones. Además, se han obtenido otros indicios importantes que, de igual manera, están bajo análisis para integrarlos a la carpeta de investigación iniciada por el delito de homicidio.
Dado los avances alcanzados, se puede descartar la versión difundida sobre un posible intento de secuestro a la madre de la víctima, y que ese hubiera sido el motivo por el que se registró la agresión.
La FGE continuará realizando el trabajo que le corresponde con profesionalismo y cuidando todas las etapas del proceso con el fin de obtener resultados lo antes posible.
Cabe señalar que Dante Emiliano, un niño de 11 años, falleció el pasado martes frente a la casa de su abuela.
En redes sociales, se dio a conocer que no fue por defender de un presento secuestro de su madre, en versión de su abuela Bertha “llamaron a Emiliano para matarlo",
Dante Emiliano se encontraba en casa de su abuela, cuando recibió una llamada telefónica en la cual le ordenaron que saliera, tras cruzar palabras con unas personas, estos les dispararon en tres ocasiones.
La abuela negó que en el lugar de los hechos hubiera estado la señora Claudia Nallely "N", madre de Dante Emiliano.
Dijo que eran cerca de las 4 de la tarde cuando Dante hacía su tarea y la matriarca estaba ocupada con sus quehaceres domésticos, hasta que una llamada rompió la rutina. “Voy”, fue lo único que escuchó la mujer de avanzada edad, mientras observaba a su nieto salir a la calle, sin darle mayor importancia.
Cerca de cinco minutos después, los estallidos de disparos sembraron el terror en la calle número ocho, seguidos de los gritos de auxilio de Dante. Cuando Bertha salió, solo vio a su nieto en el suelo, retorciéndose de dolor, mientras un grupo de personas trataba de auxiliarlo.
“No me quiero morir”, eran los gritos de dolor y desesperación del menor de edad. Momentos después, una ambulancia llegó finalmente a la escena y Dante fue trasladado de inmediato al hospital regional de Pemex. Allí, se reveló que había recibido tres impactos de bala: dos en el lado izquierdo del abdomen y uno en su costado derecho, causando daño a órganos internos.
Un par de horas después, el niño de apenas 12 años había perdido la vida. Autoridades siguen una de las lineas de investigación como intento de plagio al menor, quien al resistirse fue ultimado a tiros
Dante Emiliano, era un estudiante de primer año de secundaria en la escuela José María Pino Suárez con un excelente promedio, recientemente clasificado como segundo lugar en aprovechamiento en su grado, era el mayor de dos hermanos y el orgullo de su madre, Claudia Nallely.










