En un golpe de inteligencia combinada entre México y Estados Unidos, las autoridades mexicanas lograron localizar y abatir a Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", el escurridizo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La clave de su caída fue un anhelo familiar, la vigilancia implacable de un dron estadounidense y un gesto de despedida, según reveló una investigación del New York Times.
"El Mencho", que había permanecido oculto durante años, se había instalado en la cabaña número 39 del fraccionamiento Tapalpa Country Club, en Jalisco, con un único objetivo: ver a sus hijas mayores. Sin embargo, su deseo de cercanía se convirtió en su sentencia. Días después de su llegada, el capo cometió el error fatal de invitar a Guadalupe Moreno Carrillo, una de sus parejas sentimentales, sin saber que la inteligencia mexicana ya la seguía de cerca.
El clímax de la operación de vigilancia ocurrió el 20 de febrero. Agentes de inteligencia, con apoyo de un dron estadounidense, observaron a Moreno Carrillo y a dos niños dirigirse a la cabaña. Al día siguiente, la aeronave grabó su partida. Pero no fue sino hasta que la cámara infrarroja del dron detectó a otra persona saliendo de la casa que el misterio se disipó.
El sujeto se acercó a la mujer y a los niños, y en un instante que se revelaría crucial, los abrazó para despedirse. Para los agentes, la conclusión fue escalofriante y definitiva: solo el jefe del CJNG se atrevería a abrazar a la pareja del líder. Estaba confirmado: era "El Mencho".
A partir de ese beso de despedida —una simple muestra de afecto que selló su destino—, las autoridades mexicanas iniciaron una operación relámpago. Menos de 48 horas después, la vida del narcotraficante terminaba en ese mismo lugar.
Funcionarios consultados por el medio estadounidense describieron a un "El Mencho" envejecido, a pesar de sus desesperados intentos por ocultar el paso del tiempo. Aparentemente, se teñía el pelo y el bigote, y se había colocado carillas dentales para proyectar una imagen de juventud.
El cuerpo del líder criminal fue entregado a sus familiares el 28 de febrero, culminando la historia con un discreto funeral el 2 de marzo en Zapopan, Jalisco.








