QUINTANA ROO. María Dolores Patrón Pat, presidenta del colectivo Madres Buscadoras de esta entiddad, denunció graves negligencias en la investigación del caso de su hija, Francisca Mariner Flores Patrón, quien desapareció el 22 de junio de 2020 y cuyo cuerpo fue identificado hasta el 21 de diciembre de 2024.
Patrón Pat, detalló errores significativos en el manejo de las pruebas de ADN y el etiquetado de las mismas por parte de la Fiscalía, lo que retrasó la identificación del cuerpo por más de cuatro años. Explicó que, pese a haber realizado múltiples denuncias y pruebas genéticas, los procedimientos fueron inadecuados y los resultados inconsistentes.
Entre las principales fallas, mencionó que las muestras de ADN no se procesaron correctamente, y los nombres en las etiquetas fueron confundidos. Finalmente, fue una prueba genética realizada a la hija de Francisca lo que permitió confirmar la identidad del cuerpo identificado como el número 441.
“Con base a todas las negligencias que se cometieron en el caso de Francisca hice estas exigencias para evitar que otras víctimas como mi hija, como nosotros, pasen por lo mismo y que otros familiares también salgan beneficiados y puedan encontrar a sus familiares sin que no sufran este tormentoso camino que nosotros tuvimos que pasar cuatro años y medio de búsqueda”.
Patrón Pat, presentó exigencias tanto a la Fiscalía como a la gobernadora Mara Lezama para evitar que otros familiares sufran procesos similares. Entre estas, solicitó la capacitación de ministerios públicos en protocolos de ADN, la creación de un nuevo laboratorio genético en Cancún, la ampliación del panteón forense y la mejora en la operación de la Comisión de Búsqueda.
“El estado nos falló a mi hija y a mi familia. No quiero que esto les pase a más víctimas”, expresó María Dolores Patrón, quien aseguró que continuará vigilando el cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades.
“Se pidió un segundo laboratorio genético en Cancún, ya que es uno de los centros turísticos donde más desapariciones se dan, porque solamente contamos con un laboratorio genético que es el que se encuentra en Chetumal y todas las muestras que se toman aquí en Cancún, tienen que ser trasladados hasta allá”, puntualizó.
De igual manera, se solicitó cambiar las instalaciones del Semefo en Cancún, pues el actual “es una casita, aquí frente a plazas Outlet y es muy pequeño, por lo que pedí a la señora gobernadora hacer uno más amplio y cambiarlo de lugar”.
“También se exigió una cámara de hidratación, que sirve para que cuando los cuerpos ya se encuentren en un proceso deshidratados y no se pierdan sus tatuajes, cicatrices y huellas dactilares, para que sean una prueba más para poder confrontar y comprobar que es nuestro familiar la persona que se nos está entregando. Quintana Roo no cuenta con una cámara de hidratación y la única manera que tenemos para comprobar es a través de la prueba de ADN, de las pertinencias y si el cuerpo se encuentra reconocible”.









