Fernanda Carapia
Agencia Reforma
GUADALAJARA, Jalisco 18-Feb-2024 .-La reunión de los Obispos de Guerrero con el crimen organizado es algo inusitado, que no debería ocurrir, pero es necesario para llevar paz a ese Estado, aseguró el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Francisco Robles Ortega.
"Es una emergencia, ellos viven cercanos, muy cercanos a las comunidades de Guerrero y experimentan lo que experimenta la gente: una completa inseguridad, un total riesgo y amenaza a su integridad, a su vida y a sus bienes, una incertidumbre en medio de la muerte y del riesgo todos los días", apuntó el prelado en rueda de prensa.
Esta reunión, al igual que el que comunidades de Guerrero quieran armar a los niños, añadió, son gestos de desesperación e impotencia ante el crecimiento de los grupos delincuenciales y la inacción de los tres niveles de Gobierno.
"Es un signo profético en el que los Obispo quieren, de alguna manera, remediar la angustia que vive el pueblo y recuperar la paz, pero pone en evidencia un deber que tienen las autoridades, un deber no asumido, no verdaderamente cumplido y ahí está esa tarea, ese reclamo, esa toma de conciencia de que la autoridad tiene que poner remedio sencillamente aplicando la ley".
Descartó que pueda haber una sanción por parte de la Iglesia Católica hacia los Obispos de Guerrero.
Robles Ortega reconoció que esto pudiera abrir la puerta a que autoridades eclesiásticas de otros Estados busquen estos pactos, sin embargo, no fue esa la intención de los Obispos de Guerrero.
"El mensaje yo lo interpreto muy recto, muy claro en el sentido de buscar y recuperar la paz para los pueblos de Guerrero, eso es todo, no buscan que se multipliquen estos signos, porque eso sería algo inauténtico, porque corresponde a las autoridades.
"¿Pero quién no nos asegura que en otro Estado donde se vive más o menos ese mismo clima, pues los Obispos tuvieran también eso? Los Obispos de Michoacán han tomado otros intentos, otros caminos para pacificar el Estado haciendo jornadas, diálogos por la paz, pero mientras la ley no se aplique, mientras las autoridades no se apliquen a lo que es su obligación, pues no hay garantía".
En Jalisco, acotó, no ha habido acercamiento entre la Iglesia y el crimen organizado y aunque de momento no buscaría ningún tipo de reunión, llegado el momento, quién sabe.
"Llegado el momento, no sé decirte, pero por ahora no he pensado, no está en mi pensamiento, no está en mi prioridad, no está en mi intención porque nosotros no podemos sustituir el papel del gobernante, del que tiene el deber, la obligación".









